<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2250850813724757895</id><updated>2011-11-27T21:08:47.503-03:00</updated><title type='text'>El Diario del Extranjero</title><subtitle type='html'>Historia de un personaje épico, que quiere seguir viviendo como lo hacía en su mundo, pero no pudo hacerlo desde el momento que cayó a Nuestro Mundo.
Esta historia es propiedad de MirkoEmir, y los personajes y personas que se nombran aquí pueden o no existir realmente. ;)</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://mirkoemir.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mirkoemir.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Mirko Emir</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03713210847447126733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img292.imageshack.us/img292/9837/mirkoemiratbloggerst2.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>23</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2250850813724757895.post-26193096443978880</id><published>2007-03-08T14:12:00.000-03:00</published><updated>2007-03-08T14:15:59.026-03:00</updated><title type='text'>023 - ¿Y Después?</title><content type='html'>&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Estuve pensando que hacer durante todo el día. Traté de no angustiarme, así que me senté en el suelo de mi habitación y cerré mis ojos. Generalmente cuando medito, mi cuerpo y espíritu se calman y así puedo pensar mejor las cosas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i style=""&gt;“Kun Kan nos ha dado esta misión, porque confía en nosotros” dijo Cook Tutan mientras vigilábamos la casa de dos pisos donde tenían al rehén. “Aunque sé que es importante para él, me estoy cansando de tener que limpiar la mugre que deja su hijita” concluyó en un tono despectivo. En ese momento solo había escuchado hablar de ella.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i style=""&gt;“Alguien está entrando por la puerta lateral” lo codeé a Cook para que observara la otra puerta. “Es ella, es Sara. ¿Pero que demonios está haciendo acá? No me digás que quiere arreglar esto ella” respondió Cook y golpeó los cascos contra el suelo empedrado en señal de desagrado. Sabía que se había enfurecido; el enano era de pocas pulgas. Lo miré, pero sabía lo que teníamos que hacer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i style=""&gt;“Maldita niña” escupió hacia un lado mientras sacaba sus masas del zurrón. Ya estaba decidido. Saqué mis cimitarras, y en mi mano derecha sentí a Errilin liviana y perfecta en sus acabados.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i style=""&gt;Una explosión rompió todo sigilo que podíamos haber tenido hasta el momento y tuvimos que entrar para evitar que la mujer muriera ese día.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i style=""&gt;En el pasillo nos encontramos con dos hombres que nos cortaron el paso. “Yo me encargo de estos” sonrió Cook Tutan mientras agitaba sus mazas, y no dudé ni un segundo que lo haría. Subí las escaleras a toda velocidad, un mul me cortaba el paso en lo más alto; sujetaba una espada ancha de hueso, pero me concentré en su pecho y comencé a destruir de a poco su armadura, y luego su carne. Sintió el dolor y se lanzó hacia mí como un rayo. Su cuerpo pesado se tiró con todo su poder y lo recibí con dos mandobles de mis cimitarras, el primero en su brazo que usó para defenderse y el siguiente en su estómago. Su espada pasó a centímetros de mi abdomen. Corrí escaleras arribas para ganar la posición, pero el mul giró sobre sí mismo para perseguirme cuando un golpe certero de la maza de Cook le hendió la quijada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i style=""&gt;Di media vuelta para entrar en la habitación dónde sabíamos, estaba el rehén y seguramente, ahora también Sara. Ahí estaba, un humano la sostenía por el cuello cuando entré y amenazó con cortarle la garganta con su malformada daga de hueso, si me acercaba. El rehén, estaba tendido en el suelo, amarrado con algunas sogas; aún respiraba. Miré detrás del captor, y solo vi un jarrón de cerámica en un estante. Lo levanté con mi mente, y se lo arrojé contra su cabeza. El tipo no se la vio venir y calló al suelo por el impacto. Los ojos de Sara demostraban miedo pero aún así tomó la daga del piso y se la hundió en el pecho. Esa fue la primera vez que la veía a los ojos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;La tarde ya está avanzada y preparé el Libro para llevarlo conmigo. Hace mucho tiempo que no siento tanto odio por una persona, y creo que mi lado malvado nunca desapareció por completo, aunque yo así lo quería. ¿Disfrutaría viéndolo sufrir? Es algo que no quería pensar porque tenía miedo de la respuesta, pero una y otra vez aparecía en mi mente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Tenés que enfocarte en sacarla de ahí” me dije mientras miraba mi reflejo en el espejo del baño.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Eran las 21:40 y estuve vigilando el Museo de Arquitectura desde el puente ferroviario que estaba a un poco más de una cuadra de distancia, desde antes que el museo cerrara sus puertas al público. No hay señales del tipo, espero que no me esté tomando el pelo, porque eso colmaría el vaso. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Una Grand Cherokee se estacionó enfrente de las puertas del museo y de él descendieron tres tipos. El último sacó por el brazo a Jimena, se la veía cansada, pero no vi daño en ella. Está bien.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El tipo con quien me había enfrentado no estaba. Será miserable, seguramente sabía que vendría antes. Pero mi rostro dibujó una sonrisa cuando vi llegar un Renault 205 que se estacionó detrás del otro vehículo. De él descendió aquel hombre. Sacó una llave y abrió la portezuela de entrada en el gran portón del museo. Uno a uno entró y arrastraron con ellos a su rehén. Era hora de actuar. “Dame suerte Cook” dije en voz baja.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Intenté teleportarme dentro del edificio, lo había estado observando durante las ultimas cuatro horas, y sabía exactamente donde ir, pero algo me lo impidió. Sentí una fuerza tremenda que no me permitía moverme de esa forma. Será entonces a la vieja usanza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Mis pasos sonaron y resonaron en los rincones del gran museo, había muchos huecos donde se podían esconder, pero al entrar en la oscuridad cerré mis ojos y localicé a cada ser vivo dentro del lugar. Un punto rojo por cada uno. Tenían dos francotiradores en las partes altas, uno estaba cerca de mí y me imaginé que ya estaba en su mira. Abrí los ojos y pude ver con claridad el calor de su cuerpo que estaba horizontal en la cúpula de &lt;st1:personname productid="La Casa Giratoria." st="on"&gt;La Casa  Giratoria.&lt;/st1:personname&gt; El otro apostado al final del galpón. Puse mi protección contra proyectiles. Vi en el centro a Jimena sentada en una silla de madera y rodeada por los tres matones que la habían escoltado. El tipo estaba sentado en la única mesa colocada a su lado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Como habrás visto, me gusta &lt;st1:personname productid="la Ilíada" st="on"&gt;la Ilíada&lt;/st1:personname&gt; porque ahí los héroes se destacan sobre la gente común. Como vos y yo” dijo sonriente. “Esta situación podría compararla con varias partes, pero me gusta una en particular” prosiguió y me miró para ver si yo le prestaba atención. Yo solo miraba a Jimena, para ver que esté bien. “Aquiles tenía dos puntos débiles, y la mezcla de ambos fue la que lo mató. El primero es su bien conocido talón, donde Paris clava la fatal flecha. Pero el segundo y aún más importante es el amor por sus amates, hombres y mujeres; y las ganas de vengarse más allá de la muerte de Héctor” concluyó. “El amor mata. La compasión mata. Creí que eso ya lo sabías. Extranjero.” Su tono fue despectivo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Había mirado a cada uno de los matones, en sus manos sostenían pistolas automáticas y guardaban posición de descanso. Fue fácil dominar sus miembros. “No te preocupes, contigo no tendré compasión” dije y su pecho comenzó a retorcerse. El dolor era agudo y su cara lo reflejaba perfectamente. Los guardianes reaccionaron, pero yo ya había actuado por ellos. El primero levantó su arma y apuntó contra su voluntad al francotirador del fondo. Su disparo dio en un caño de metal muy cerca del objetivo. El segundo apunto a la cabeza del tercer hombre y este le devolvió la cortesía. Ambos cayeron al suelo, inertes, cuando presionaron el gatillo. Sentí dos balas rebotar en mi protección y finalmente vi al francotirador del fondo caer, abatido por el segundo disparo del guardia. Miré al tirador más cercano y su pecho se abrió en dos. Murió al instante. El último guardia se suicidó.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Avancé hacia Jimena y la desaté. “¿Estás bien? En un instante te saco de aquí” dije sereno. El tipo se retorcía en el suelo y su ropa estaba ajada por mi poder. Algunos huecos comenzaron a perforar su carne y decidí que ella no debía ver el resto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Ess…perá, unn segundo” balbuceó. No le hice caso y saqué a la mujer de ahí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Ya regreso” le dije. Pero ella me detuvo. Miré el interior y todavía veía al tipo revolcándose entre la silla y la mesa. En ese instante, su cuerpo ardió en llamas. De todas formas no necesitaba verlo para saber que ya estaba muerto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Una cosa me alegró en ese momento. No había sentido placer al matar a ese hombre.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 51, 204);"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;~ Próxima Entrega 12 de Marzo del 2007 ~&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p face="arial" style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2250850813724757895-26193096443978880?l=mirkoemir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mirkoemir.blogspot.com/feeds/26193096443978880/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2250850813724757895&amp;postID=26193096443978880' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/26193096443978880'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/26193096443978880'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mirkoemir.blogspot.com/2007/03/023-y-despus.html' title='023 - ¿Y Después?'/><author><name>Mirko Emir</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03713210847447126733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img292.imageshack.us/img292/9837/mirkoemiratbloggerst2.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2250850813724757895.post-2768519480274957003</id><published>2007-03-01T22:16:00.000-03:00</published><updated>2007-03-01T22:17:55.057-03:00</updated><title type='text'>022 - Desesperación</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Habíamos luchado contra una criatura sobrenatural, y si algo me llamó mucho la atención, es que tanto Benjamín como el padre Malakai habían tomado todo el asunto con mucha naturalidad. Me hubiese gustado preguntarles en ese momento si ya habían visto algo parecido con anterioridad, pero teníamos todavía un problema en frente nuestro. El tipo que había llamado a la criatura, y que parecía saber bastante a cerca de todos nosotros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;La figura oscura del tipo se recortaba en contraste con las luces de la ciudad, ya era tarde y el color rojizo del cielo hace que la atmósfera tenga un aspecto místico. Para muchos sería una mala visión de la contaminación, pero por otro lado no he visto tal hermosura en otro lugar; y conozco muchos. Añoré no estar disfrutando de esta vista en una situación menos aciaga. “Veo que sus nombres están bien ganados” dijo el hombre mientras nos miraba nuestras caras en la penumbra.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Entonces ya sabés a quién te enfrentás” respondió Benjamín con algo de ironía en su voz. “Siempre lo supe” respondió en tono parco.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“No voy a preguntar por qué hace esto. Pero me gustaría saber qué hace que una persona, en esta época, acepte de buen grado ser menos que la mascota de su amo” lo interrumpí y sentí su mirada fría en mí, sabía que de algún modo lo había herido. “No tengo tiempo para soportar sus insultos” escupió cada palabra.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Entonces puede irse” el padre Malakai hizo una mueca para saborear su ironía. En el fondo sentí ganas de acabar con toda esta charla inútil e irme, pero sabía que este tipo insistiría hasta cansarnos, matarnos, o terminar muerto. Lo que él quería era el Libro, pero si lo enviaba un kaisharga, entonces también tendría que terminar conmigo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Escuchamos pasos pesados que venían subiendo la escalera, y no tardaron en llegar hasta el piso. Un trote constante. “Policía, todo el mundo contra la pared” dijo la voz autoritaria de uno de los hombres que apareció por las escaleras. Benjamín se tiró como por reflejo contra una de las paredes que cubría la visión de los policías que entraban a paso rápido por las rústicas escaleras.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“No me extrañen” dijo el hombre que nos miraba, las luces de algunas linternas lo alumbraron cuando levantó los brazos. Tomé a mis compañeros de los hombros, cerré mis ojos y ellos me imitaron. Al abrirlos estábamos nuevamente en mi departamento. Los tres miramos atentos por la ventana, mientras esposaban al hombre que no se resistió. Miró hacia dónde nosotros estábamos y caminó acompañado por varios policías. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Esto se complicó mucho más de lo que creíamos” dijo el padre Malakai y miró a ambos antes de cerrar la ventana. “Tendremos que salir un tiempo de la ciudad” completó la frase Benjamín. Lo miré con ojos ceberos. “Hace mucho tiempo que vivo en Córdoba, y no me he ido de la ciudad a menos que sea extremadamente necesario. Este no es el caso” dije cortante.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Ambos me miraron sin ganas de discutir, la pelea los había amedrentado; y aunque sabía que Benjamín no era la primera vez que estaba en combate, seguro que no veía una gárgola todos los días.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Estará de más que le pidamos que reconsidere esta decisión ¿verdad?” preguntó el padre Malakai abriendo la puerta de salida. Afirmé con la cabeza. “Los acompaño” respondí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Les di mi número de teléfono y recomendé a Benjamín que no se despegara de su espada, creo que sería su mejor defensa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Al regresar, estaba en el silencio de mi departamento. Mis heridas ya estaban sanadas, pero mi ropa estaba aún manchadas con mi sangre y rotas en algunas partes. Mi camiseta estaba destrozada en un costado, así que decidí tirarla directamente. Entré a bañarme.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Había pasado unos cinco minutos en la ducha, cuando escuché el teléfono. De algún modo me apresuré a responder.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Hola ¿Cómo estás?” escuché la voz de ella cuando respondí. Algo de tranquilidad me llenó el pecho, no esperaba que me llamara, aunque quería escucharla. Mientras me vestía hablé con ella, las cosas parecían ser completamente normales y eso me daba algo de seguridad. “¿Te gustaría que salgamos a comer juntos?” preguntó y acepté sin pensarlo dos veces. Nos encontraríamos al día siguiente, aprovechando su horario de almuerzo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Sentí todos mis músculos descansar al acostarme y aunque las heridas habían sanado, los golpes todavía dejaban aún el recuerdo del dolor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Al día siguiente me preparé para ir a verla. Era casi mediodía y tenía que cruzar media ciudad, pero no me importó.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Caminé los últimos metros por la calle Duartes Quiros para entrar en el centro comercial; la gente caminaba desinteresada por los pasillos, mucha gente. Mi celular sonó y respondí casi sin darme cuenta. “Hola señor Fibel, espero que no me haya extrañado desde ayer” dijo la voz parca del hombre que nos había atacado el día anterior. “Si esperaba escuchar la voz de su novia…“ Hizo una pausa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i style=""&gt;Vi nuevamente la garra del Dragón que golpeaba a Sara con saña, la cara de Cook tomándose el pecho y escuché el lamento de los enanos de la tropa. Escuché el grito de dolor de mi mujer cuando la criatura soltó su aliento sobre la arena donde estaba tendida.&lt;/i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Esa imagen me persigue una y otra vez. Me maldije por haber caído nuevamente en la misma situación. Me dolía el pecho y no podía pronunciar palabra. “No se preocupe que no le haré ningún daño” prosiguió, y sentí su maldad en la frase. “Si le tocas un pelo…” intenté decir “¿Cuál, este?” y escuché gritar a Jimena en ese momento “Lo guardaré para usted” dijo irónico. “Usted hará lo que yo le diga” dijo tajante. “Esta noche, a las 10, en el Museo de Arquitectura. Me parece muy buen lugar.” Prosiguió. Lo escuché atentamente. “Lleve el Libro y vaya solo” concluyó. No sé que haré, solo puedo darle lo que quiere. ¿Qué haría Cook en esta situación?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 51, 204);"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;~ Próxima Entrega 5 de Marzo del 2007 ~&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2250850813724757895-2768519480274957003?l=mirkoemir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mirkoemir.blogspot.com/feeds/2768519480274957003/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2250850813724757895&amp;postID=2768519480274957003' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/2768519480274957003'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/2768519480274957003'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mirkoemir.blogspot.com/2007/03/022-desesperacin.html' title='022 - Desesperación'/><author><name>Mirko Emir</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03713210847447126733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img292.imageshack.us/img292/9837/mirkoemiratbloggerst2.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2250850813724757895.post-2307668198973670264</id><published>2007-02-22T18:31:00.000-03:00</published><updated>2007-02-22T18:33:11.823-03:00</updated><title type='text'>021 - 9 de Enero - 3ra Parte</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;La criatura nos miró a cada uno, con esos ojos que reflejaban una mezcla entre poder y desdén. Me he enfrentado a cosas peores, pero mis compañeros siempre eran capaces de ayudarme, ¿sería igual en este caso?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Benjamín actuó primero, apresurado pensé en ese momento. Puso su mano izquierda bajo la cacha de su pistola y cerró su ojo para apuntar mejor. Disparó directamente a los ojos de la criatura, esta cubrió su rostro con su mano y frunció el entrecejo en un gesto de molestia. Las balas rebotaron inofensivas en la dura piel de la gárgola.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;La criatura saltó hacia delante propulsada por la gran fuerza de sus patas, que terminaban en grandes garras. Benjamín giró en un rol hacia su lado izquierdo en el momento de la embestida, sucedió todo muy rápido, quizás estas personas no solo sean excéntricas, sino que tengan también habilidades. La criatura golpeó contra una de las paredes al pasar a toda velocidad en su carga. Giró sobre su hombro para enfrentarnos nuevamente, y un pedazo de la pared cayó a sus pies. Benjamín se levantó lentamente, mirando a la criatura que a pesar de ese tremendo golpe, no había sufrido ningún daño. Su cara me mostró su incertidumbre, no sabía que hacer, sus balas eran inofensivas en contra de esta criatura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-AR"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-AR"&gt;Escuché el estruendo del arma que había disparado el padre Malakai, demasiado escandalosa, pero de alguna forma sirvió de algo. La bala golpeó el brazo de la criatura y una gran astilla se desprendió. “Este bicho es más duro de lo que creía” dijo al momento. La gárgola rugió abriendo sus mandíbulas en su máxima apertura, tal y como lo hace un león que advierte a los enemigos de su poder. Supe que era momento de actuar, me moví hacia un costado y la criatura no dejó de mirarme, aún cuando me coloqué a un costado. Miró a Benjamín y al padre Malakai que se preparaba a disparar nuevamente. Sentí esa energía recorriendo mis piernas y brazos y corrí los pocos metros de unos cuantos pasos, cuando la criatura movió violentamente su garra para golpearme, instintivamente agaché mi cabeza y mi brazo se extendió para rasgar su estómago de ida y vuelta, casi en el mismo movimiento, formando una cruz. Un humor oscuro salió de las heridas. La criatura chilló y sus grandes dientes mordieron mi espalda desprotegida, giró su cabeza en un semicírculo y me arrojó contra la pared. Mis ojos se cerraron por unos segundos, producto del gran dolor. Pero intenté despertarme.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-AR"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-AR"&gt;Benjamín guardó su arma en la funda y corrió hacia una pared, para tomar una varilla de metal que estaba entre los materiales de la construcción. El padre Malakai disparó nuevamente para alejar la criatura de mí. El disparo dió en la parte trasera de su cabeza, me di cuenta porque esta se encogió hacia delante cuando la bala lo golpeó. Vi los ojos rojos, encenderse en furia y sabía que estaba aprisionado, tenía que hacer algo antes que la criatura hiciera todos sus ataques y terminara conmigo. Miré hacia todos lados y vi una caja de metal de un metro de alto con algunas herramientas en ella. Esto me serviría. No me importó el peso, si esto nos daba algo de tiempo. Estiré mi mano hacia la caja a unos dos metros de mí y la moví con toda mi voluntad. Ante los ojos atónitos de mis compañeros, la caja se movió a mi comando y golpeó a la criatura de costado, arrojándolo contra la pared lateral.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-AR"&gt;Pareció noqueada por unos segundos, pero yo sabía que eso no era posible, es de piedra después de todo, no creo que existiera algo que pudiese desmayarlo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-AR"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-AR"&gt;Benjamín tomó la varilla de metal, colocó una pierna delante y otra detrás, su brazo izquierdo extendido y el derecho encogido a la altura de sus ojos, la varilla iba desde su mano derecha, hasta la punta de los dedos izquierdos. Una pose de combate muy extraña.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-AR"&gt;Me levanté lentamente, apoyándome en la pared. Estaba muy lastimado y desangrándome, su mordedura había desgarrado un músculo de mi espalda y me costaba bastante mover los brazos. No tenía tiempo para curarme y aunque absorbiera la energía cinética de su próximo ataque, de seguro no sería capaz de devolvérsela. Aún así todavía los músculos de las piernas se sentían livianos y sabía que podría correr con celeridad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-AR"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-AR"&gt;Sentimos crujir el cajón de metal y la criatura se puso de pié empujando con toda su fuerza la caja que lo apresaba. Benjamín gritó con toda su fuerza “Kiai” y se impulsó con su pierna retrasada, para asentar un golpe preciso debajo del brazo de la criatura. Pero la varilla se dobló al golpear los músculos de piedra. “Espero que las balas de plata benditas le hagan algo. Son caras.” Exclamó el padre Malakai al momento que apuntaba con su revolver a la cabeza de la criatura y disparaba.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-AR"&gt;Dos dientes se astillaron luego que la barbilla fuese perforada. La criatura gritó y chilló de dolor. Aún así su garra se elevó por arriba de su cabeza y la descargó con fuerza en contra de Ben. Mis piernas se movieron por propia voluntad y me tiré sobre su cuerpo para sacarlo del camino. La garra pasó a centímetros de mis ojos. Y la pared a medio construir me dejó ver el largo camino hacia el suelo desde el décimo piso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-AR"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-AR"&gt;“Salí de encima” fue su agradecimiento. “No sirve de nada la forma que lo ataquemos” le dije mientras me movía hacia un lado, con mi respiración entrecortada “Lo importante es con qué lo ataques” y le ofrecí mi arma. Es muy raro que yo haga esto, pero este es un caso especial, y veo que Benjamín sabe usar espadas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-AR"&gt;La criatura, apoyó sus manos en el suelo y sus alas hacia atrás, listo para embestirnos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-AR"&gt;Ben tomó mi cimitarra, la sintió ligera en sus manos. La giró dos veces y se puso nuevamente en la posición que había usado unos segundos antes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-AR"&gt;“Solo tendrás esta oportunidad” dije, y creo que me escuchó. La criatura bufó y se lamió los labios con una lengua oscura cuando sus ojos se centraron en Benjamín. “Morite de una vez monstruo” dijo el padre Malakai cuando disparó. En el mismo momento la criatura comenzó su carrera, pero la bala se incrustó en la parte baja del abdomen, y la criatura perdió fuerza. “Kiai” gritó Benjamín en el momento que se impulsaba con su pierna trasera. Rasgó a la criatura desde el cuello hasta la parte baja de la espalda y la criatura cayó a centímetros de mis pies. No se movió más.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-AR"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-AR"&gt;Apoyé mi mano en mi hombro herido y sentí el calor recorrer la punta de mis dedos. Un cosquilleo a los bordes de la herida me dijo que estaba curándome.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-AR"&gt;Empujé la estatua que era ahora la criatura y dejé que cayera por el borde en construcción. Me senté en la cornisa y Ben devolvió mi espada. “¿Qué haremos con el tipo?” Dijo. El padre Malakai se paró a su lado. “No debe estar muy lejos, busquemos.” Los miré en silencio, creo que no será necesario. Giré para ver la silueta del infame recortada en contra las luces de la ciudad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 51, 204);"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;~ Próxima Entrega 26 de Febrero del 2007 ~&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2250850813724757895-2307668198973670264?l=mirkoemir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mirkoemir.blogspot.com/feeds/2307668198973670264/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2250850813724757895&amp;postID=2307668198973670264' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/2307668198973670264'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/2307668198973670264'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mirkoemir.blogspot.com/2007/02/021-9-de-enero-3ra-parte.html' title='021 - 9 de Enero - 3ra Parte'/><author><name>Mirko Emir</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03713210847447126733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img292.imageshack.us/img292/9837/mirkoemiratbloggerst2.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2250850813724757895.post-8238466085021609560</id><published>2007-02-18T22:42:00.000-03:00</published><updated>2007-02-18T22:44:22.192-03:00</updated><title type='text'>020 - 9 de Enero - 2da Parte</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Sus ojos estaban abiertos, como si un bombardeo de imágenes les hubiese obligado a quedarse estupefactos. El padre Malakai tiritaba, preso del miedo. Pero unos segundos después parecieron repuestos. Yo apenas había llegado a este lugar, abrí los ojos y observé muy bien todo a mi alrededor. El sol caía desde otra perspectiva que la que veía desde mi ventana y eso desubica un poco, sobretodo para mis dos acompañantes que nunca habían sido transportados de esta forma.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i style=""&gt;“Cobra ánimo, Diomedes, y pelea con los troyanos; pues ya infundí en tu pecho el paterno intrépido valor que acostumbraba tener el jinete Tideo, agitador del escudo, aparté la niebla que cubría tus ojos para que en la batalla conozcas bien a los dioses y a los hombres. Si alguno de aquéllos viene a tentarte, no quieras combatir con los inmortales; mas, si se presentara en la lid Afrodita, hija de Zeus, hiérela con el agudo bronce.”&lt;/i&gt; Terminó de leer el hombre que apaciblemente cerró el libro y nos miró, ahí sentado con su espalda apoyada en una viga de la pared que aún no estaba terminada y desde dónde podía observar fácilmente mi departamento. Un hombre de unos 30 años, su barba oscura en candado y puntiaguda; cabello desordenado y tatuajes coloridos en los hombros; vestido con ropa informal, una pistola en una sobaquera y su libro de &lt;st1:personname productid="La Il￭ada" st="on"&gt;La Ilíada&lt;/st1:PersonName&gt; en sus manos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Creo que el padre Malakai tenía ganas de matarme, pero es un hombre sabio y entendió la situación, aunque no dejaría pasar la oportunidad para reprochármelo luego, y su cara de enfado era evidente detrás de su máscara. “¿Y este quién es?” preguntó Benjamín llevando su mano a la pistola en su espalda. Lo miré, de alguna forma sé muy bien que a la hora de un enfrentamiento, no necesito armas. Pero aún así, me concentré para levantar una protección invisible ante nosotros, sin perder de vista al hombre que me observaba como si supiera que estaba haciendo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¿Por qué los protegés también a ellos, si ni siquiera confían en vos?” preguntó con una seriedad en su mirada que me hizo sentir incómodo. “¿Por qué no debería hacerlo?” respondí y Benjamín me miró sin saber de que estábamos hablando. “Ellos no se imaginan ni cerca de lo que eres capaz de hacer, y si lo supieran seguramente te juzgarían como un brujo o diabolista. Tú lo sabes, y por esa misma razón se lo ocultaste” miró a los otros dos, para ver la reacción de sus caras.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¿Creen que tienen siquiera un ápice de mérito por el libro que están creyendo que les pertenece?” preguntó, pero no terminó de hablar cuando el padre lo interrumpió “y me imagino que usted piensa que lo tiene.” Sentí la ironía de su afirmación, aunque no vi que sonriera. Benjamín regresó su mirada hacia el hombre que ahora estaba parado a contraluz. “No soy yo el dueño de ese libro, si es eso lo que quiere saber” sentí que había un pero en esa frase, aunque no lo mencionó, así que me imaginé que trabajaba para alguien.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Entonces, ¿para quién trabaja?” se adelantó Benjamín. El hombre lo miró con mirada severa, y el seño fruncido. “Creo que no entienden la situación” dijo mirando hacia el suelo. Sacó su arma en ese momento, y disparó hacia nosotros. Ambos se cubrieron la cara con sus brazos, yo vi la bala detenerse en el aire, moví mi mano y cayó en mi palma aún caliente. El hombre sonrió. Vi el atardecer a su espalda, y la llovizna ya había amainado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Las cosas que puede hacer este extranjero, ustedes no podrían siquiera imaginárselas” dijo calmado. “Pero mi amo es mucho más poderoso” continuó. “Y por lo visto, no te ha olvidado, Quike Fibel”. Una mala sensación avinagró mi boca, pues sabía a quién podía referirse y me di cuenta que estaba metiendo en un problema grande a estas personas, sin siquiera tener el derecho. Por otro lado, ellos mismos fueron los que me habían buscado, por el libro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Bueno, no tiene caso esta conversación” dijo el padre Malakai, mientras miraba a su alrededor, buscando quizás una salida del edificio en construcción, pero el hombre lo detuvo “No se preocupe, que esto se pondrá muy interesante, en unos segundos. Eso se lo prometo, padre Malakai” y sus ojos reflejaron algo de maldad, que creo que el padre también detectó. El hombre miró hacia el horizonte, donde el sol se escondía con tonos naranjas sobre las sierras oscuras. El piso en unos cuantos segundos quedó en la penumbra y las sombras ganaron el lugar, dejando muy pocos lugares iluminados pobremente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El hombre volvió a mirarnos y sentí un sonido como el de un gran aleteo, extendió sus brazos hacia los lados y vi dos grandes alas como de murciélago que se batieron unos pasos detrás de él.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Una criatura un metro más alta que el hombre aterrizó justo detrás de él y una sonrisa se dibujó en su rostro. “¿Qué demonios es eso?” gritó Benjamín, mientras sacaba su pistola y una linterna y apuntaba hacia la criatura. Vimos una aterradora cara de piel gris como el cemento pulido, dientes prominentes y pequeños cuernos que salían de las mandíbulas, sus ojos sin pupilas y cuernos torcidos como los de un carnero que caían por los costados, amenazantes. Su cuerpo humanoide y levemente encorvado hacia el frente, soportaba el peso de enormes alas en su espalda muy similares a las de un murciélago. Parecía estar hecho por completo de cemento, o piedra. Lo más intimidante eran sus brazos poderosos que llegaban casi a tocar el suelo y terminaban en grandes garras con uñas casi del mismo tamaño. “Encargate vos, y si tenés éxito traeme los cuerpos” le dijo por sobre el hombro y mirando levemente hacia arriba.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Benjamín apuntó su arma al hombre y disparó sin siquiera pensarlo, pero la criatura movió un ala y lo cubrió por completo. La bala solo hizo una pequeña mueca en la dura membrana. Los ojos de la criatura se encendieron como dos rubíes iluminados por una luz interna.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Metí mi mano en mi bolsillo trasero y saqué una vez más mi pequeña bolsa de cuero. “Esto es broma, las balas no le hacen nada” dijo Benjamín “Seguro depende del calibre” respondió el padre Malakai que extrajo un revolver largo de algún lado debajo de su sotana. La criatura tiró sus alas hacia atrás y se paró delante del hombre que se dejó caer a un andamio que estaba un metro más abajo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Saqué mi cimitarra de la pequeña bolsa. “Usted está lleno de sorpresas señor Fibel” dijo Benjamín mirando el largo filo que salía de la pequeña envoltura. Le sonreí y sentí esa adrenalina que nacía siempre antes de salir a combatir en la arena de Draj. “Espero no defraudarlo” respondí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 51, 204);"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;~ Próxima Entrega 22 de Febrero del 2007 ~&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 51, 204);"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2250850813724757895-8238466085021609560?l=mirkoemir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mirkoemir.blogspot.com/feeds/8238466085021609560/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2250850813724757895&amp;postID=8238466085021609560' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/8238466085021609560'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/8238466085021609560'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mirkoemir.blogspot.com/2007/02/020-9-de-enero-2da-parte.html' title='020 - 9 de Enero - 2da Parte'/><author><name>Mirko Emir</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03713210847447126733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img292.imageshack.us/img292/9837/mirkoemiratbloggerst2.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2250850813724757895.post-6797365942520700414</id><published>2007-02-11T18:04:00.000-03:00</published><updated>2007-02-07T03:33:57.186-03:00</updated><title type='text'>019 - 9 de Enero</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Es verano y en estos días Córdoba está más húmeda que nunca; la lluvia cae con suavidad, pero constante y el brillo de la ciudad tiene un aspecto místico. En este último mes, he visto el comienzo de varios edificios nuevos en mi cuadra, y aquellas viejas casas altas están siendo reemplazadas de a poco por edificios de departamentos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Mirando por la ventana, pienso cuando Alicia me preguntó sobre los momentos felices en mi vida, y que en aquél instante no supe que responder, porque pensándolo bien no he tenido muchos momentos felices. Los amigos, de a uno van partiendo y eso es algo bastante solitario. Pero mi objetivo principal siempre ha sido sobrevivir y mi tiempo en este mundo me mostró otra realidad, muy distinta a la de los páramos desérticos. ¿Acá, podría vivir para hacerme viejo? Como fue el caso de la anciana de Río Cuarto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El timbre del teléfono me saca de mis pensamientos, y la mesa vibra. No reconozco el número en la pantalla, pero respondo. “Me imagino que no creyó que lo dejaríamos tranquilo, sabiendo lo que sabe” dijo la voz pausada de un hombre y me sonó conocida. Sé tantas cosas que no podría estar seguro quien lo insinúa, pero me imagino por el tono que serán los hombres que buscaban la investigación de Francisco. Me imagino que no se darán ni idea que mi vida no es tan simple como ellos piensan. “¿Está ahí? No me diga que me tiene miedo” dijo con un tono burlón. “Disculpá, pero no sé quién me habla” dije casi interrumpiéndolo. “Soy Benjamín Riali, nos conocimos en el mes de Agosto del año pasado, en Formosa” sentí que su sonrisa se había acallado aún cuando no podía verlo. “Es difícil de localizar señor Fibel” continuó. Si hubiese querido que me encontrara, le hubiese dado mi número telefónico. “¿En que puedo ayudarlo?” pregunté con voz parca.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Quiso verme ese mismo día, y me disculpé pues no tenía ganas de ver a nadie, pero un minuto después que corté la llamada, timbró en mi portero y no tuve más salida que atenderlo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Mi mirada fue severa al momento de abrir la puerta, intenté que lo sintiera pero no vi mucha reacción en su rostro. Aunque no se le veía ninguna arma, sabía que traía una escondida. Este tipo parece que no sale sin un arma que lo respalde. “¿Cuál es la urgencia?” dije con un tono acusativo, pero solo recibí a cambio una sonrisa amplia que me desubicó aún más. “Me gustaría hablar con usted. Es importante” me dijo un poco más serio, intentando que no lo interrumpiera. No vi una mala intención en sus acciones, y estaba solo, así que luego de mirarlo unos segundos, lo invité a pasar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Es difícil saber como hace para vivir, para tener las comodidades que usted tiene” afirmó tomando el mate que le había pasado. “Espero que le gusten los mates, es lo que estaba por tomar cuando llegó” él afirmó con su cabeza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Disculpe por todos los problemas” dijo y me pareció sincero. “No se preocupe, debe ser importante lo que quiere conversar. También lo disculpo por haberme disparado” lo miré mientras me sentaba junto a la ventana, su expresión de asombro, y luego un carcajada. “Era mi trabajo” se excusó. A mí no me dio tanta gracia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“En ese momento, usted no nos dijo que hacía en el lugar y nosotros no estábamos en posición para preguntar nada al respecto. Pero yo sé que usted sabe mucho a cerca de la investigación” hizo una pausa sorbiendo el último trago de mate y me lo devolvió. “Solo quería que nos ayudara. En estos meses hemos aprendido mucho pero por otro medio y estamos dispuestos a cooperar con usted, si usted colabora con nosotros” creo que su diplomacia tiene ese toque de amenaza muy sutil y de alguna forma no le respondí para no negarme.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Sería inútil decirle que no sé nada al respecto, porque veo que está muy seguro de lo que dice. Por otro lado, no veo como decirle que no” hice una pausa tratando de tragar algo más que el trago de mate caliente. Otra vez su cara se lleno con una sonrisa. “Entonces está decidido” juntó las manos y aplaudió en un gesto de victoria.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Pero que podría hacer yo, si ustedes ya parecen saber exactamente que buscan” le alcancé el siguiente mate y vi en sus ojos que había hecho una pregunta muy obvia, ¿pero sabía también del libro? Su celular sonó como si eso fuese una respuesta para mi pregunta. Respondió en un tono parco y afirmó varias veces para luego cortar. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;“Ahora subirá la persona que puede explicarle toda nuestra investigación.” se dirigió hacia la puerta de entrada y la abrió. Ahí había ya parada una persona vestido con un hábito negro, pulcramente arreglado, su rostro tapado con una máscara oscura que le cubría la parte superior, hasta su nariz y dejaba ver su prolija barba en candado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Buenas tardes, soy el Padre Malakai” dijo y su voz retumbó en el pasillo, como acompañando el misticismo que lo envolvía. Entró luego de hacer una muy ensayada reverencia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;La pausa fue prolongada, y ninguno de los tres habló.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Me levanté y traje a la mesa una botella de gaseosa. Al regresar, sentí sus ojos que me observaban, y parecieron brillar en las pequeñas aberturas de la máscara. Le acerqué un vaso y otro para Benjamín, que miraba detenidamente cada movimiento. El sacerdote se puso de pié y caminó hasta la ventana. “Desde hace mucho tiempo venimos investigando el trabajo del señor Martín Perez Garso” dijo para comenzar su relato. “Este hombre por alguna razón sabía mucho sobre ocultismo e invocaciones, y ha recolectado información que nadie más ha hecho. Pero siempre ha estado envuelto en un manto de sombras y nadie lo ha visto realmente” me miró de reojo a través de su máscara, sentí que me escrutaba. “Usted tiene un libro que le pertenecía” dijo con una seguridad que no pude refutar y volvió su cara para mirar nuevamente por la ventana. Benjamín se apoyó contra la pared tranquilamente y volvieron a hacer silencio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Este libro le perteneció a una criatura que no es de este mundo, algo que ustedes ni en sus pesadillas podrían haber visto y Francisco me lo dejó a mi” cuando dije la última palabra, sentí algo extraño, miré a Benjamín y noté un dejo de preocupación en sus ojos. “Hay alguien vigilándonos” el padre Malakai hizo un paso hacia atrás y se retiró de la ventana. Miré el edificio en construcción a unos treinta metros del mío. “Ha estado ahí desde que ustedes llegaron. Pero creí que era alguien que estaba con ustedes” miré a Benjamín y sus ojos me dijeron que no era así. “Prepare su arma, señor” le dije, los tomé de las manos, a ambos y cerrando los ojos los transporté al lugar del espía. Estoy cansado de los misterios. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 51, 204);"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;~ Próxima Entrega 15 de Febrero del 2007 ~&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2250850813724757895-6797365942520700414?l=mirkoemir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mirkoemir.blogspot.com/feeds/6797365942520700414/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2250850813724757895&amp;postID=6797365942520700414' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/6797365942520700414'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/6797365942520700414'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mirkoemir.blogspot.com/2007/02/019-9-de-enero.html' title='019 - 9 de Enero'/><author><name>Mirko Emir</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03713210847447126733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img292.imageshack.us/img292/9837/mirkoemiratbloggerst2.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2250850813724757895.post-600368272534512098</id><published>2007-02-04T19:24:00.000-03:00</published><updated>2007-02-12T21:02:49.328-03:00</updated><title type='text'>018 - Él veía más allá</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;Aquella noche tanto Raúl como los niños quisieron ver algo de mis poderes, y como nunca lo había hecho desde que llegué a esta hermosa tierra, se los mostré. Ante la vista atónita y los ojos atentos de los tres vieron flotar los platos en el aire, me siguieron con la vista mientras acomodaba los objetos de la habitación moviéndome velozmente, e incluso vieron que mi brazo se unió a un cuchillo como si fuesen una gran arma. Les dije que podía curar mis heridas, he incluso las heridas de otras personas, y que podía vivir días sin comer o tomar agua, solo absorbiendo el poder del sol y muchas otras cosas, pero lo más sorprendente para ellos fue ver mi pequeña bolsa de cuero y mirar como sacaba de ella varias cosas, incluso más grandes que la misma bolsa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;“O sea que cuando yo te conté de la bruja, ¿sabías que era cierto?” Me preguntó Rodrigo luego de escuchar algo de mis historias en el gran desierto. “No puedo dudar de las cosas, porque mis ojos han visto más que cualquier otra persona” dije con una sonrisa. Creo en hadas, aunque nunca las he visto. “La historia que más me gusta es Peter Pan. Ese espíritu de juventud eterna siempre me hace sentir bien” todos rieron pues creo que ellos sentían igual.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;“Tío cuéntanos alguna historia de miedo” dijo Rodrigo, y le sonreí dudando de hacer caso del pedido del pequeño.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;“Quike, ¿has conocido a alguien que creyera de la misma forma que vos?” Me preguntó Ali, y la pregunta me sonó extraña, pero vi sus ojos atentos, esperando una respuesta y traté de hacer memoria para responderle, cuando se me vino a la mente aquél hombre, don Rafael Von Falken Housen. “Conocí alguien así, una de esas personas dispuestas a creer en todo lo que ven, y en lo que no ven pero presienten que también existe. Puede ser una bendición, o una maldición en otros casos” respondí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Córdoba, Septiembre de 1926.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify; font-style: italic;font-family:arial;" class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Hacía un tiempo que había llegado a Córdoba, y todavía buscaba respuestas a los por qué y cómo de todo esto. Extrañaba muchísimo mis amigos de las tierras malas y sobretodo extrañaba la quietud de mi balcón en el barrio de Mercaderes de Tyr. Quería regresar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial; font-style: italic;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Gracias a un empleo temporal en la Universidad Nacional de Córdoba, tenía permiso para el acceso en las bibliotecas de las distintas facultades dentro de la Universidad y aproveché para leer cuanto pude, pero ninguno de los textos que encontré me satisfacía. Ninguno hacía referencia a eventos paranormales, pero hablando una mañana con la encargada de la Biblioteca Pública me dijo que si yo tenía posibilidad de leer&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;esos textos, entonces tenía que buscar una tesis realizada en el año 1921 por el Licenciado Rafael Von Falken Housen, alumno egresado de la Facultad de Psicología de la Universidad en ese año con un sobresaliente puntaje gracias a una teoría sobre la Esquizofrenia y Eventos Paranormales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Al día siguiente de esa charla me dirigí a la biblioteca de esa Facultad y busqué aquella tesis. No me fue difícil de localizar, el encargado me dijo que era uno de los textos más buscados y por esta razón habían tenido que realizar varias copias. Me prestó una por tres días.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Leí atentamente el texto completo y realmente me sorprendió muchísimo, hablaba desde un punto de vista muy concreto y científico sobre esta enfermedad y sobre el hecho particular y puntos comunes en varios pacientes cuando se trataba de eventos paranormales, como visiones de gente ya muerta, o incluso criaturas sobrenaturales. A lo largo de su tesis demostraba el contacto de estas personas con aquellos seres. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Nombraba a un supuesto don Fidel Romero, me imaginé que su nombre era ficticio. Habían encontrado a este hombre en su habitación casi vacía, donde había dibujado unos extraños gráficos tanto en el suelo, como en el techo y la tarde que su sobrino lo encontró, estaba tirado en el suelo, desnudo y el cadáver de su esposa y su hijo de la misma forma. Lo condenaron a más de 40 años de prisión, pero él no recordaba lo sucedido, solo alegaba que habían invocado a un Antiguo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Don Rafael lo trató durante casi un año completo a este hombre, en sus prácticas en la Facultad de Psicología. Pero mi curiosidad e imaginación iba siendo alimentadas con cada palabra y al final del tratado y resolución, ya había entrevisto las miles de suposiciones que hacía acerca de estos “monstruos imaginarios” que yo sabía que él mismo trataba de evitar y atraer. Llegué a pensar que el licenciado había creído o visto en su cabeza aquellos horrores que su paciente le había comunicado. ¿Era aquella tesis una forma de comunicar con germanías a los lectores atentos acerca de un mundo secreto bajo nuestros propios ojos? La piel se me erizó de solo pensarlo, de pensar que podía ser verdad, pero yo era el menos indicado para descreer eso. De alguna forma me preocupaba el resto de la gente, no sé.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Al devolver la tesis a la biblioteca pregunté si sabían donde podía encontrar al prestigioso Licenciado. El encargado me miró con su cara apacible “En el manicomio de Oliva. Está internado desde hace cuatro años” su afirmación fue tan contundente que no pude pronunciar palabra y de alguna forma tardé en asimilarlo. Pero estaba dispuesto a hablar con él, si eso era posible.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;El asilo de Oliva era una institución que había sido fundada en el 1904, en el hermoso pueblo de Oliva, Córdoba. El viaje me tomó unas dos horas desde la capital, en la mañana del sábado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;En la recepción preguntaron todos mis datos, y como era día de visita, no hicieron mucho problema a que yo viera al hombre, que no recibía visitas desde su internación. Esperaba verlo en el soleado patio del asilo, pero el hombre no era muy adepto a la luz del sol y me llevaron por los pasillos de uno de los&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pabellones laterales. El lugar aunque estaba bien iluminado, parecía sombrío y triste. Solo podía escuchar lejanas y apaciguadas quejas de los enfermos en sus habitaciones. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;El enfermero se frenó enfrente de una puerta y la abrió con una de las tantas llaves que colgaban un enorme anillo de metal en su cinturón.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;“Una visita, adelante. Pase a mi humilde habitación” dijo el hombre sentado en una cama sencilla con sábanas blancas. El lugar era parco y de un color uniforme, la luz del patio entraba por una ventana alta en la pared trasera. No había otra cosa en la habitación que la cama y el hombre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Su rostro era pulido, sus cabellos rubios caían a su espalda y estaban recogidos en una cola a la altura de su cuello, un bigote muy pobre formaba un candado con su barba prolija, su piel muy blanca.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;No vi señales de locura en sus ojos que me miraban alegres. Me presenté y le comenté cual era mi motivo para la visita, que no era otra que saber más sobre aquel evento que su paciente había vivido. Me miró suspicaz, pero al instante su cara se iluminó “Hay hombres tan desesperados en la vida que son capaces de enfrentar los terrores más grandes para solucionar problemas que salen de su alcance” me respondió. Supe que él sabía lo que estaba diciendo, por propia experiencia. Cerré mis ojos para sentir mejor sus palabras. El lugar se hizo amplio y sentí el miedo que inundaba cada celda del pabellón, miedo a muchas cosas, pero que tenían un mismo nombre, antiguo y primitivo. Y poderoso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Cuando abrí mis ojos, vi directamente sus ojos fijos en mí. “Es impresionante conocer una persona que puede sentir lo que usted” dijo y sus palabras ahogaron todos los sonidos “no me sorprende porque está aquí” él sabía lo que yo había hecho un minuto atrás.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Levantó lentamente sus manos con sus palmas hacia arriba hasta la altura de su barbilla, no pude ver huellas digitales en ellas. El cielo se oscureció por completo y la habitación se llenó de sombras. Sus ojos no se apartaban de mi rostro. Las paredes se cubrieron de manchas verdes desde el piso al techo. Él no se movió, pero escuché gritos que retumbaban en el pasillo provenientes de las otras habitaciones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Las manchas habían ganado toda la pared, salvo en algunos lugares. Miré dibujos que estaban escritos ahí, aún en blanco. Se me ocurrió que él mismo había dibujado aquellos símbolos, quizás con sus propios dedos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;En la pared cabecera, había dibujada una enorme espiral y por un minuto la vi girar sobre su eje. Creo que él también lo sintió, pues su rostro mostró desesperación por un instante, pero luego resignación. “Yo ya lo he visto a los ojos” dijo, y vi lágrimas en su rostro. La espiral comenzó a moverse mas vertiginosamente y noté las palabras y símbolos sacudirse en las paredes. Una sombra enorme y negra como la noche apareció en el símbolo que seguía girando sobre su eje. Quería cerrar mis ojos, pero sabía que el miedo sería ahí lo que podía matarme, y seguí mirando.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Grandes extensiones salieron de esa sombra. Parecían tentáculos de un gran pulpo, que envolvieron la cabeza del hombre, tal y como lo hacen los illitith de mi mundo y de un tirón le robaron la cordura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify; font-style: italic;font-family:arial;" class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;La habitación se iluminó en ese instante, como si nunca hubiese sucedido nada. Pero la vista del Licenciado Rafael Von Falken Housen estaba perdida, sus pupilas eran opacas y su rostro enajenado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;Mis ojos se sentían húmedos, y vi tristeza en el rostro de los tres espectadores. “Creo que no fue buena idea contarles esto” dije casi para mí. “No te preocupés Quike, ahora contanos algo bueno” respondió Alicia, su rostro ya se había calmado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;span style="color: rgb(204, 51, 204);font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;~ Próxima Entrega 9 de Febrero del 2007 ~&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2250850813724757895-600368272534512098?l=mirkoemir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mirkoemir.blogspot.com/feeds/600368272534512098/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2250850813724757895&amp;postID=600368272534512098' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/600368272534512098'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/600368272534512098'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mirkoemir.blogspot.com/2007/02/018-l-vea-ms-all.html' title='018 - Él veía más allá'/><author><name>Mirko Emir</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03713210847447126733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img292.imageshack.us/img292/9837/mirkoemiratbloggerst2.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2250850813724757895.post-4104406249842823436</id><published>2007-01-30T23:17:00.000-03:00</published><updated>2007-01-30T23:20:46.253-03:00</updated><title type='text'>017 - La Cacería - 2da Parte</title><content type='html'>&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Es una noche sin luna, por lo que nuestro camino solo está alumbrado por las linternas y la poca luz de las estrellas. Rodrigo se pegó a los pantalones de su padre, y no quiso caminar al lado de su tío. Tenía razón, había algo siniestro en este hombre, no era que sintiese poder en él, sino que había algo que te crispaba los nervios de verlo con un arma en sus manos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Vamos por este lado” indicó Alejandro eligiendo un lugar al azar entre unas plantas. Escuchamos los ladridos de los perros en la casa de la lomada. Miguel levantó su rifle y disparó en esa dirección, riendo a carcajadas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¿Vos estás loco o qué te pasa?” Lo reprendió Raúl “¿No ves que podés matar a alguien?” el pequeño Rodrigo se escondió detrás de su padre. “No hagás idioteces o ya mismo nos volvemos” prosiguió, mientras sus primos se reían. Cuando vieron la cara seria de Raúl, se compusieron, Miguel carraspeó “Está bien, quedate tranquilo. Sigamos” respondió todavía con una sonrisa que no me gustó en su rostro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;" &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;" &gt;Recorrimos el campo durante un poco más de una hora, pero no encontramos ningún animal. El campo estaba vacío y los dos hombres comenzaron a desesperarse. “¿Qué pasó con las vizcachas?” Preguntaba a cada rato Alejandro “generalmente no se asustan así, pareciera que supieran que estamos acá” protestó Miguel. Con cada minuto que pasaba la noche iba haciéndose más y más oscura y aún así los animales no aparecían por ningún lado, solo podíamos escuchar los perros ladrando unas cuantas lomas al oriente. Yo comencé a sentir satisfacción con cada paso que caminábamos, con cada hoyo que exploraban sin éxito en su búsqueda.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;" &gt;Rodrigo comenzó a tambalearse y sus ojos ya le pesaban. Habíamos caminado por tres horas seguidas en medio de la oscuridad y el niño ya lo estaba sintiendo. Lo subí en mis hombros y no tardó en dormirse apoyado en mi cabeza. Raúl caminaba en silencio a mi lado, y Miguel exploraba el terreno unos diez metros hacia nuestra izquierda, mientras Alejandro lo hacía a unos veinte metros hacia nuestra derecha. Podía escuchar los insultos que rezaban cada vez que llegaban a una madriguera y no encontraban nada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;" &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;" &gt;Me detuve porque algo me dijo que había alguien o algo siguiéndonos. “¿Qué sucede?” me preguntó en voz baja Raúl. Lo escuché pero no respondí. Entorné los ojos y brillaron tenuemente en la oscuridad. Puse mi mano sobre ellos como si lo hiciera para cubrirlos de la luz, pero en realidad fue para que Raúl no viese el tinte rojo en mis pupilas, vi algo con forma humana moverse a una velocidad increíble; pasó ante mis ojos sensibles al calor, como a unos quince metros, pero no pude seguirla hasta que se perdió detrás de un montículo de piedras. “¿Qué sucede Quike?” Me preguntó nuevamente, su voz tenía un dejo de preocupación. “¿Crees en brujas y monstruos?” le pregunté con toda seriedad. Enseguida, pude ver varias manchas de calor aparecer entre los arbustos altos en esa misma dirección, sus formas se definieron al acercarse, eran mas o menos una docena de perros de varios tamaños y momentos después comenzamos a escuchar sus gruñidos dispersos en la oscuridad, yo podía verlos perfectamente. Miré a Raúl, mis ojos evidentemente lo asustaron. “Estamos en problemas. Tienes que llevarte a Rodrigo de acá” le dije, pero veía que su rostro estaba pálido, falto de sangre “¡¡Hey!!&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;¡Reaccioná!” lo sacudí de los hombros y vi sus ojos clavados en mí “Luego te explico esto, pero ahora tienes que llevarte a Rodrigo y maneja directo a tu casa, si puedes encerarte. Hazlo. Yo voy después” estaba diciendo esto, cuando escuchamos un grito de Alejandro, su linterna dejó de alumbrar. No supe que hacer, no quería dejar a Raúl con el niño ahí, pero él al escuchar el grito comenzó a correr hacia donde estaba su primo. “Impulsivo” fue mi pensamiento. Vi la luz de la linterna de Miguel dirigirse hacia donde estábamos, el rastro de luz no me permitía verlo claramente, pero tuve la sensación que alguien lo venía persiguiendo. Volví la cabeza hacia la dirección en que Raúl iba corriendo y para huir de la luz de la linterna que me estaba lastimando los ojos. Cuando pude distinguir nuevamente las rocas y plantas en el suelo, corrí hacia donde estaba y vi a Raúl tirado al lado del cuerpo de su primo, su garganta estaba desgarrada, y su rostro mostraba el horror de lo último que había visto. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;" &gt;Nos quedamos unos segundos mirándolo, Miguel llegó en ese momento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;" &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;" &gt;Me retiré un metro del lugar y comencé a buscar en la oscuridad. Sabía que la criatura todavía estaba ahí y aún no tenía idea de que era.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;" &gt;Escuché los ladridos de los perros que se acercaban a cada segundo. No quería quedarme ahí esperando que esos animales nos atacaran. “Quédense acá” dije con tono seguro, aunque no sé si me escucharon. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;" &gt;Si fueron los perros quienes atacaron a Alejandro, entonces me extrañaba que no hubiesen estado junto al cuerpo cuando llegamos. Tenía que ser otra criatura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;" &gt;Casi instintivamente metí mi mano en el bolsillo trasero y saqué mi bolsa de cuero. Caminé decidido, llamando con mi mente a la criatura, aunque solo lo hacía para proteger a Raúl y Rodrigo, si debía ser sincero conmigo mismo, Miguel debió caer en lugar de Alejandro. Pero suelen decir que uno tiene lo que se merece. Creo que eso es errado en casi todas las ocasiones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;" &gt;Había caminado unos veinte metros del lugar cuando escuché el grito de Rodrigo y Raúl, era desesperado. Luego un disparo y más gritos. Corrí de regreso, vi a los tres rodeados de perros. Uno de los más grandes yacía en el suelo, su cuerpo aún caliente. La luz alumbró directamente en mi dirección, mis ojos se cegaron y sentí un disparo; un segundo después, el dolor agudo de una bala entre mis costillas. Caí al suelo, no podía respirar. Cerré los ojos, se necesita más que una bala para matarme, pensé e intenté levantarme, mucha sangre salía por la herida. Miguel metió su mano en el bolsillo de su chaqueta y sacó una granada de humo. “¡Qué hace este tipo con eso!” la arrojó entre ellos y el lugar se cubrió de humo, pateó uno de los cachorros que estaba en su camino y corrieron hacia donde yo estaba. Apoyó el caño en mi cabeza. “Así que la leyenda era cierta. Vos estás matando a los cazadores que vienen a la zona” yo no daba crédito a lo que me decía, no tenía idea de lo que hablaba. “Tus ojos ya no son rojos” siguió. “¿Qué clase de monstruo sos?” Yo solo me sostenía el estómago, sabía que si seguía sangrando no podría zafar de esta, pero no quería mostrar nada a Raúl y al niño, no en estas circunstancias.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;" &gt;“Tío, él no es el dueño de los perros. Son de la bruja” dijo Rodrigo, y lo miré con algo de alivio, por lo menos alguien todavía creía en mí. Miguel miró al niño “Raúl llevate a Rodrigo, este se muere acá y no quiero que el niño lo vea” le ordenó y me pareció increíble ver como Raúl obedecía cada palabra. Levantó al niño en brazos y cuando se movió los perros gruñeron a su alrededor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;" &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;" &gt;“Viniste a cazarme a mí y ahora matas a otra gente” dijo una voz de mujer entre los animales. Su voz era ronca, casi gutural. Miré en esa dirección al tiempo que comenzaba a sanar mi herida. Detrás de los animales que gruñían amenazantes estaba parada una mujer, su cara redonda una boca prominente, sin cabellos en su cabeza, sin cejas, sus ojos brillaban con el mismo rojo que mis ojos cuando quiero ver en la oscuridad. Su altura no pasaba el metro veinte, pero su cuerpo era prominente hacia los costados, sus brazos casi llegaban a sus rodillas, sus manos estaban deformadas en grandes garras y una de ellas todavía tenía sangre de su última víctima. Reconocí a una enana de mis tierras y obviamente usaba el Sendero para modificar sus manos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;" &gt;“¡La bruja!” Gritaron Rodrigo y su padre. Miguel le apuntó directamente y disparó, pero la mujer enana fue más rápida. Zigzagueó dos veces y Miguel solo disparó para intentar atinarle, cuando la mujer cayó sobre él con sus garras apuntadas a su garganta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;" &gt;No sé por qué lo hice, pero me levanté con una celeridad aún mayor y lo aparté del camino. Miguel cayó un metro hacia un costado y vi las garras de la mujer querer cortarme en ese instante, pero logré esquivarlas, y cayó a mi costado con cara de extrañada. “Cazas a los cazadores” dije casi en su oído, en su propio idioma. Sus ojos se iluminaron con furia “Esta vez enviaron a alguien que sabe mi idioma” me respondió pero yo no dije más nada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;" &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;" &gt;Vi a Miguel levantar su arma nuevamente, la mujer dio un salto hacia atrás y vi el caño del arma encenderse en llamas, como si hubiese estado expuesto a mucho calor. La mujer podía usar el sendero en muchas formas. El caño se derritió y la mujer cayó al suelo respirando mal. Miguel dejó caer su arma que de a poco recuperaba su temperatura normal. Intentó sacar su puñal de la cintura pero mi mirada fue terrible y titubeó “No lo haga, ella está anciana ahora, incluso para su raza” la mujer me miró, su visión había perdido el brillo de la juventud y la fuerza; y usar el sendero la debilitó al extremo. Se recostó con su cara hacia arriba, sus perros se llegaron lentamente, como en un ritual. El más pequeño le lamió la cara y ella le acarició la cabeza, cerró los ojos. “Solo quería vivir en paz, como en mi viejo Ledo y poder ver mis hermosas lunas nuevamente” sus palabras fueron decayendo de a poco “¿cumpliste con tu objetivo de vida, anciana?” Pregunté y ella solo sonrió “no te preocupes viajero, no volveré luego de mi partida”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;" &gt;Un único aullido resonó en todo el lugar y sentí todas las plantas estremecerse. Ya no había vida en ella, pero podía sentirla en todas partes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;" &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;" &gt;Al día siguiente me fui hasta su casa y sus perros me recibieron con una gran alegría. Cavé una tumba en el patio trasero de su pequeño jacal y ahí la enterré. Puse una piedra grande sobre ella y me quedé casi hasta la noche tallando con mi vista las runas en su lengua. “Ella quiso vivir siempre como en su Ledo”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;" &gt;Raúl vino a buscarme en su camioneta, su primo se había marchado al mediodía y sinceramente yo no quería verlo. Él quería preguntarme muchas cosas, y una de esas era porque yo hablaba en ese idioma extraño. Podría haber mentido, pero nunca lo hago intencionalmente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:12;"  &gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Por contar mi historia, me quedé en su casa una semana más y sé que seré bienvenido toda mi vida.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:12;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span style="color: rgb(204, 51, 204);"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;~ Próxima Entrega 3 de Febrero del 2007 ~&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2250850813724757895-4104406249842823436?l=mirkoemir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mirkoemir.blogspot.com/feeds/4104406249842823436/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2250850813724757895&amp;postID=4104406249842823436' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/4104406249842823436'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/4104406249842823436'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mirkoemir.blogspot.com/2007/01/017-la-cacera-2da-parte.html' title='017 - La Cacería - 2da Parte'/><author><name>Mirko Emir</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03713210847447126733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img292.imageshack.us/img292/9837/mirkoemiratbloggerst2.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2250850813724757895.post-2327799866032968096</id><published>2007-01-25T20:57:00.000-03:00</published><updated>2007-01-26T04:10:13.604-03:00</updated><title type='text'>016 - La Caceria</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;Era una noche tranquila, en el verano de 1998. Esta navidad la pasé con un amigo de Río Cuarto, su hijo y su hija, que me invitaron a su casa y con gusto acepté la invitación, porque hacía tiempo que les debía la visita. Raúl Almendi, había sido profesor en el colegio donde trabajé durante dos años en la ciudad de Córdoba, pero ahora, jubilado y recientemente viudo, se dedicaba a la ganadería. Vivía con Alicia, su hija mayor y Rodrigo su hijo menor. Su casa estaba a dos kilómetros al sur de la ciudad; una zona netamente agrícola ganadera, con grandes planicies y hermosas vistas de los atardeceres que pintan el cielo en tonos rojos que ni el mejor de los artistas se imaginaría.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;En la noche se pueden contemplar las estrellas que las luces de la ciudad no permiten comúnmente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;“¿Te vas mañana?” me preguntó mientras me alcanzaba un cerveza. Yo había estado sentado un rato largo mirando el horizonte oscuro que dibuja los árboles en el borde inferior del cielo, es algo que haría por horas, pero que puedo disfrutar solo unos momentos. “Si no te molesta, me voy a la noche” dije al recibir el vaso transpirado por la cerveza fría, y él negó con la cabeza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;“Tío Quike” dijo Rodrigo, “Mire esa mujer que va caminando por la ruta. Todos dicen que es bruja que come niños” su padre rió “Ese cuento lo decían desde que yo era niño” continuó Raúl. Solo vi la sombra de una mujer de un metro o un poco más, encorvada por los años, que caminaba lentamente por la ruta. Se notaba que llevaba una capucha puesta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;“Ya veo porque le dicen bruja. Pero el hábito no hace al monje. Su ropa no demuestra que sea bruja” dije en un tono serio y Raúl rió con más ganas. “No me digas que crees en cosas, como las brujas.” Dijo entre carcajadas. Pensé en todo lo que mis ojos han visto, y en las cosas que la gente cree que son solo fantasía o mitología. Sonreí. La luz del porche donde estábamos sentados se encendió y la mujer detuvo su marcha para mirarnos, sentí sus ojos clavados en mí y por un segundo vi sus pupilas en la oscuridad, como sucede cuando uno ve un gato en las sombras.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;“¿Qué hacen sentados ahí en la oscuridad?” Escuchamos la voz de Alicia, o Ali como le gustaba que le llamaran. Ella en sus 22 años, se había encargado de su padre y su hermano incluso antes que su madre muriera, y cuidó de ella en los últimos meses. Ahora es la señorita de la casa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;Era bonita, muy parecida a su madre, según me dijo Raúl con un orgullo más grande que él mismo; sus cabellos claros y rostro cuidado, nariz pequeña y redondeada y sus ojos café que demostraban mucho de sus sentimientos. Me sonrió tímidamente y me sentí algo incómodo. Volví mi mirada hacia la anciana, pero no logré verla incluso a lo largo del camino.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;“¿Vio tío? Desapareció. Es una bruja.” dijo efusivamente Rodrigo. Me adelanté un paso fuera del porche y cerré mis ojos mientras lo hacía, al abrirlos miré el campo oscuro, podía ver el tenue calor de la ruta que duraba del día, los pastos un poco más fríos, incluso un perro que estaba echado al lado del camino, pero a la mujer no la vi. No podía ser que haya caminado tan rápido, en ninguna dirección, realmente era muy raro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;Esa noche mientras comíamos me contaron algunas historias acerca de la mujer. Nunca se dejaba ver y según Raúl, ya se hablaba de ella cuando él era joven, según le habían contado, había llegado un día desde el sur y se había instalado en una vieja casa que estaba a unos kilómetros, sin corriente eléctrica y vivía sola. Nunca le han visto el rostro, pues ella no dejaba que lo hicieran; y cuando las autoridades y vecinos se llegaban a su casa para ver como estaba o si necesitaba algo, ella los corría amenazándolos y gritando en un idioma extraño.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;Vi la cara de los jóvenes ensombrecerse, como si el miedo de repente se apoderara de ellos, pero sonreí “En Córdoba también se cuentan muchas historias como esas” dije tranquilamente y comencé a contar un relato parecido para tranquilizarlos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;Al día siguiente, Raúl me pidió que lo acompañara a uno de los campos cercanos, tenía que elegir dos terneros que quería comprarle a uno de los ganaderos de la zona, que luego usaría para mejorar su ganado. No sabía mucho del tema, pero había estado más de dos semanas en su casa y el lugar me fascinaba, reinaba una paz indescriptible y me sentía agradecido por ello.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;“Nos gustaría que te quedes un poco más” me dijo mientras íbamos en la camioneta por una calle de tierra paralela a uno de los campos. “Sí, tío. Quedate un poco más con nosotros” continuó Rodrigo, él se había encariñado mucho conmigo. Pensé que no tenía mucho que hacer en estos días, así que afirmé con mi cabeza. “Si no les estoy causando muchos problemas. Por mí está bien.” Respondí. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;Raúl se alegró, quizás hacía tiempo que no tenía con quién conversar, y aunque aparentemente él tenía unos 15 años más que yo, nos llevábamos muy bien. “Mañana vendrán dos primos míos de cacería ...” me dijo, “... por ahí te gustaría acompañarnos” continuó. Hace mucho tiempo que no cazo por placer y no me agrada mucho la idea. Creo que mis pensamientos fueron reflejados en mi mirada porque se apresuró “Pero si no querés venir, podés quedarte en la casa con los niños. A Rodrigo tampoco le gusta salir de cacería”. No respondí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;“Mirá tío, ahí es la casa de la bruja” dijo el niño, que había apoyado sus dos manos en la ventanilla y el viento agitaba sus cabellos cortos de un lado al otro. Disfrutaba del momento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;La casa era humilde, pero se notaba que estaba cuidada. Tenía como unos 10 perros que corrían de un lado a otro. Unas cuantas gallinas en el patio delantero y un árbol de durazno con grandes frutos que doblaban las ramas hasta baja altura. El interior de la vivienda estaba oscuro, pero sentí nuevamente su mirada que escrutaba nuestro vehículo cuando pasábamos. Pero no había nada que me advirtiera de peligro, ni tampoco sentí nada extraño en el lugar. Rodrigo siguió mirando por la ventanilla abierta, aún cuando habíamos pasado la casa. “No la vi” dijo decepcionado, y se sentó con sus brazitos cruzados mirando al frente. Raúl y yo reímos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;Estuvimos toda la mañana viendo los animales, Raúl estudiaba cada uno de los novillos y eventualmente me preguntaba que pensaba yo. Mis respuestas eran inexpertas y por lo general afirmaba los conceptos que él mismo repetía, tratando de aclarar sus propias ideas. Al final se decidió por dos de ellos y los marcaron con una etiqueta de plástico roja y azul en la oreja derecha.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;Le pedí a Raúl que me llevara a la ciudad al regresar, necesitaba sacar dinero del banco y compré algunas cosas para la casa, aunque luego Raúl me reprendió porque no quería que aportara. Creo que es una virtud y una desgracia de todos los cordobeses, esa hospitalidad desmedida; pero lo hacen con todo gusto. Aún así, subí las bolsas en la parte trasera de la camioneta y luego nos dirigimos a una gran carnicería en la calle céntrica de la ciudad. Raúl compró asado para el día siguiente y volvimos a la casa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;Vi la cara de inconformidad de Alicia, cuando su padre le contó que sus tíos vendrían de visita, aunque no nos dijo porqué y yo tampoco indagué mucho en ello. Pero en la noche Raúl se fue a su cuarto a ver televisión y yo me quedé en la sala. Alicia se sentó en el sillón junto a mí, estaba triste. “Mi tío Miguel siempre me molesta. Y no lo soporto” me dijo en un momento. Yo la miré, ella tenía la vista perdida en sus manos que se apretaban sobre sus piernas. Se me ocurrió una niña pequeña, y sola. Mucho tiempo se había hecho la mujer fuerte y creo que es una imagen que deseaba mantener ante su padre y su hermano. “¿Quieres ir a la casa de una de tus amigas?” le pregunté para tranquilizarla. Vi sus ojos llenos de lágrimas que pedían un poco de apoyo, o algo más. Estiró sus brazos y la abracé. “Le diré a tu papá que te deje ir mañana temprano. Prepara tus cosas y llama a tu amiga ahora, así te está esperando”. Le limpié las lágrimas y sonreí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;Raúl aceptó mi pedido y Alicia se fue a visitar a su amiga casi al amanecer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;A media mañana un Peugeot 206 último modelo llegó hasta el portón de entrada de la casa y un hombre descendió por el lado derecho, para abrirlo. “¿Ya te estás poniendo tan viejo que no podes abrirnos el portón?” gritó el hombre mientras desenganchaba la traba. El automóvil avanzó los 15 metros que faltaban hasta llegar a la puerta de la casa y bajaron dos hombres, uno tenía unos 50 años, casi toda su cabeza cana y en su rostro una soberbia sonrisa. “¡Qué hacés primito, tanto tiempo, che!” abrazó a Raúl efusivamente “¿No me digás que este es Rodriguito? ¡Qué grande que está el pendex!” y me miró inspeccionando cada facción de mi rostro. “Soy el Doctor Miguel Mejia Sanolli” se presentó estirando su mano y apretando con fuerza la mía, como si me hubiese querido ganar de alguna forma. Solo la mantuve firme, hasta que desistió en su intento. El segundo hombre tenía unos años menos, de contextura física un poco más desarrollada, se quitó unos lentes oscuros y saludó más relajadamente a Raúl “¿Qué haz hecho primo? ¿Seguís manejando el campo?” dijo con voz calma. Raúl afirmó con la cabeza. “Soy Alejandro Sanolli” dijo mientras me saludaba. “Rodrigo, te traje el arco que me pedistes”, dijo al niño que lo miraba con ojos grandes y tiernos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;Miguel miró a todos lados “¿y dónde esta la nena?” preguntó, mientras miraba hacia el interior de la casa. “Se fue de vacaciones a la casa de una amiga” respondió Raúl. El hombre refunfuño por lo bajo y luego regresó a su sonrisa habitual. “Bueno, ¿ya tenés preparado el fuego para el asado?” preguntó y Raúl afirmó. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;Había puesto hacía una hora atrás un cabrito directamente a la llama, pero es una pieza de carne que se debe cocinar bien, como él mismo me explicó. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;Los hizo pasar al quincho trasero.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;Rodrigo trajo una caja de vino frío y tres vasos y sacó de la pequeña heladerita del quincho una botella con soda y las puso en la mesa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;“Que buen vino este, che” dijo Alejandro. “Aunque te podrías haber jugado con un vinito sanjuanino o mendocino” acotó Miguel, mientras le daba otro sorbo al vaso casi vacío.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;Mientras comíamos nos contaban que habían estado en varias provincias cazando animales de todos lados y bueno, solo les faltaban las vizcachas y zorros de Córdoba. Obviamente la mejor hora para cazar era la noche, y en estos días había luna nueva, lo que les favorecía mucho más.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;Llegada la noche se prepararon para la salida. Raúl salió con ellos y lo convencieron para que Rodrigo también fuera, así que decidí acompañarlos. Subieron en la camioneta de Raúl y pusieron algunas cosas en la parte posterior, ahí subí yo y Rodrigo me acompañó. Escuché que se reían cuando Raúl les dijo que yo no cazaba, pero no me preocupé, nunca me ha importado mucho lo que la gente piense de mí, salvo aquellas que aprecio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;Entramos en el campo de pasteo que Raúl utilizaba para llevar comúnmente su ganado. Descendieron ahí y sacaron sus armas. “Rodriguito, vení con nosotros, así aprendés a cazar” dijo Miguel. Mi mirada se dirigió directamente a Raúl, pero vi que no iba a decir nada. Y miré a Rodrigo, mientras Miguel lo tomaba del hombro y le pasaba el arco que Alejandro le había regalado. Todos emprendieron rumbo norte, los dos hombres llevaban rifles y el niño su arco con algunas flechas en un carcaj en su espalda.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;El lugar me pareció conocido, pero no supe reconocerlo. Miguel alumbró con su linterna la oscuridad cercana a unos arbustos que se levantaban solitarios en medio de la pastura y vimos un roedor de medio metro de longitud, con un pelaje gris en todo su cuerpo salvo su quijada negra y una franja de pelaje blanco en su quijada superior, su garganta y su pecho. Estaba paralizada por la luz. Era la primera vez que veía una vizcacha.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;Miguel se preparó para disparar, pasó la linterna a Alejandro y apuntó. Su hombro estaba firme y su dedo índice buscó el gatillo. Lo miré fijamente, sabía dónde estaba la bala, sabía que ese animal respiraría por última vez esa noche. Sentí el clic que se produce en el segundo que el gatillo pasa el seguro y el martillo golpea la cápsula, seguí el recorrido de la bala al salir del caño, y la vi salir seguida de una especie de humo. Hice que la bala siguiera su recorrido pero apliqué fuerza desde abajo a un metro del rifle, el suficiente para que la bala golpeara contra una rama a dos metros por encima del animal que corrió por su vida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;En ese momento una luz se encendió en una loma más adelante y vi la silueta de la casa de la anciana. “¿Así que ahí vive la famosa bruja? Creo que nadie extrañaría una bruja” dijo Miguel con una sonrisa malévola.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 51, 204);"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;~ Próxima Entrega 29 de Enero del 2007 ~&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2250850813724757895-2327799866032968096?l=mirkoemir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mirkoemir.blogspot.com/feeds/2327799866032968096/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2250850813724757895&amp;postID=2327799866032968096' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/2327799866032968096'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/2327799866032968096'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mirkoemir.blogspot.com/2007/01/016-la-caceria-1ra-parte.html' title='016 - La Caceria'/><author><name>Mirko Emir</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03713210847447126733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img292.imageshack.us/img292/9837/mirkoemiratbloggerst2.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2250850813724757895.post-7961921258041877458</id><published>2007-01-21T23:39:00.000-03:00</published><updated>2007-01-22T02:12:56.178-03:00</updated><title type='text'>015 - 8 de Noviembre de 1995</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Estuve caminando toda la mañana por las calles céntricas de Capital Federal, se nota el aire primaveral, en esos momentos donde la gente mejora de ánimos y caminar por la peatonal de Esmeralda da gusto realmente, los hombres tienen mejor cara y las mujeres caminan insinuantes, aunque no lo quieran.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Se cruzan varios vendedores ofreciendo camisetas, pulseras, relojes, zapatillas de Gokuh, Una fiebre realmente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Caminando frente una tienda de electrodomésticos, me llamó la atención la noticia que estaba pasando en uno de los canales “Llega a &lt;st1:personname productid="la Argentina Troy" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="la Argentina" st="on"&gt;la Argentina&lt;/st1:personname&gt; Troy&lt;/st1:personname&gt; D., novelista e historiador trayendo sus relatos de su hermoso Desierto Fantástico”. Mi corazón se aceleró, y algo me dijo que debía ver más del tema. Corrí a un quiosco a comprar el diario, pero no aparecía la noticia. “¿Dónde podría preguntar sobre alguna noticia de arte y cultura?” le pregunté al vendedor, pero solo se encogió de hombros y negó con la cabeza. Quizás si voy a las oficinas de Clarín, podrían decirme algo al respecto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Averigüé por teléfono donde quedaba la redacción del diario y tomé un taxi hasta el lugar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;En la entrada dos hombres de traje, discutían animadamente. No les presté mucha atención y entré al edificio, una sala amplia y fría, dos ventanillas en la mano derecha, con el cartel indicativo de “Receptoría”, una recepcionista detrás de un escritorio justo enfrente de la entrada, un cartel de “Información y Recepciones” sobre su cabeza. En el lado izquierdo, una puerta abierta que lleva a las escaleras laterales, los ascensores y una puerta cerrada, con la indicación de “Solo Personal Autorizado”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;La señorita me miró como esperando que hablara, parecía que fuese la primera persona que llegaba a la redacción, aunque se veía mucha gente ir venir. “¿Puedo ayudarlo con algo?” preguntó unos segundos después. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;“Necesito averiguar acerca de una noticia de tipo cultural. Es por la llegada al país de un escritor” la mujer me miró como si le estuviese hablando de física cuántica, esperé una respuesta, por lo menos que diga que no sabía de lo que estaba hablando, pero no respondió. “¿Hay alguien que me pueda informar sobre acontecimientos culturales?” pregunté con vos calmada. Y ella afirmó con su cabeza. Tomó el teléfono y se comunicó con un interno, “Señor Adolfo, un señor quiere preguntar sobre un evento cultural, ¿usted podría ayudarlo?”. Afirmó con su cabeza y se dirigió a mí “El señor Adolfo Vernán lo podrá ayudar, 3er piso, oficina C” dijo con cara de haber realizado muy bien su trabajo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Subí las escaleras hasta el piso que me indicó, generalmente trato de evitar los ascensores, no sé porqué, quizás me gusta ver hacia donde me dirijo, y aunque las escaleras suelen ser más oscuras y siniestras, los ascensores no los siento bajo mi control, y eso no me gusta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Entré a las oficinas del tercer piso, y ahí me recibió otra secretaria, dije mi nombre y me hizo pasar de inmediato. “El señor Vernán” dije al hombre que me recibió, y él afirmó. “En que puedo serle útil” preguntó en un tono un poco despreocupado. “Quería saber donde puedo ir a ver al señor Troy D., si es que él se presentará en algún sitio” el hombre me miró con cara de asombro, creo que pensó en cualquier otro pedido, menos en este.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;“Él estará presentándose el día de mañana en &lt;st1:personname productid="la Biblioteca Pública" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="la Biblioteca" st="on"&gt;la Biblioteca&lt;/st1:personname&gt; Pública&lt;/st1:personname&gt; de la ciudad, desde las 10 de la mañana” creo que observó muy bien mi alegría en mi rostro, porque su cara se relajó en ese momento. Agradecí al hombre y salí de ahí esperanzado de poder ver si mi teoría era cierta. Encontrar a otro viajero de mi tierra.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Al día siguiente fui a la presentación del escritor. Miré cada una de sus facciones, quería encontrar particularidades en sus rasgos, pero a pesar de mirarlos bien durante toda la presentación, no pude encontrar ninguno. Su cabello oscuro peinado hacia atrás, barba prolijamente arreglada, una sonrisa amplia mientras escuchaba las preguntas del público y las respondía en un claro y bien practicado español. Su conferencia paseó al público por mundos que se habrían imaginado solo en sus más locos sueños, haciéndolos entrar en historias épicas de personajes que todos en la sala ya conocían por haber leído sus libros, pero que yo conocía por haberlos visto paseando por las calles de la ciudad de Tyr, con una gloria ganada con sangre y esfuerzos sobrehumanos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Al final de la conferencia, todos se acercaron a su mesa en orden para recibir un libro con su firma, yo preferí quedarme casi al último porque quería comprobar de alguna forma si esta persona había caminado las mismas calles que yo caminé hace un centenar de años.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;“Los desiertos ardientes fueron mi morada hace mucho tiempo” le dije en el idioma de los mercaderes de las dunas, y mis dudas se despejaron por completo cuando vi sus ojos llenarse de lágrima en ese mismo momento, aunque no dijo nada en respuesta. Confieso que sentí un poco de desesperación por saber si había entendido lo que yo había querido decir. Pero luego pensé que debía ser una persona cautelosa en todos sus actos, o quizás se había visto amenazado de algún modo, por lo que debía ser más suspicaz.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;“Soy Quike Fibel, de Draj. Comerciante en &lt;st1:personname productid="la Ciudad Libre" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="la Ciudad" st="on"&gt;la Ciudad&lt;/st1:personname&gt; Libre&lt;/st1:personname&gt; de Tyr y Maestro del Sendero” proseguí hablando en el mismo idioma, mientras vi unas cuantas personas que me miraron como queriendo entender mis palabras. Les fue inútil. El hombre me miró e intentó contener su consternación, pero entendió muy bien que le sería inútil esconder sus sentimientos. “Soy Troy Den, bardo de Nibenay” me respondió y la gente se sorprendió aún más de ver que ambos hablábamos en ese mismo idioma, extraño para todos, incluyendo el acompañante del escritor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Me pidió que los esperara en la salida de &lt;st1:personname productid="la Biblioteca" st="on"&gt;la Biblioteca&lt;/st1:personname&gt; por la calle Austria. Vino acompañado de dos hombres. Ambos de traje y corbata, sus caras recias y claramente estadounidenses. “Por donde podemos caminar, pues tengo poco tiempo antes de tener que abordar mi vuelo de regreso” me dijo. Le recomendé que camináramos por &lt;st1:personname productid="la Plaza" st="on"&gt;la  Plaza&lt;/st1:personname&gt; del Lector, que está casi pegado a &lt;st1:personname productid="la Biblioteca." st="on"&gt;la Biblioteca.&lt;/st1:personname&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Hablamos largo, como si fuésemos los mejores amigos. Hacía tanto tiempo que no pronunciaba palabras en ese idioma que sentí que estaba caminando por las calles de Tyr nuevamente. Creo que a todo el mundo le pasa igual, que cuando está en un país extranjero y encuentra a alguien de su misma tierra, lo siente como su hermano. Quise saber como había llegado él aquí, pero no supo responderme, dijo que solo recordaba haber estado escapando por las calles de Gulg una tarde y haber visto a dos semi-gigantes ensañarse con su compañera mientras él preparaba sus cuchillas ahuecadas para enfrentarlos. Recuerda un profanador golpear el centro de su espalda y sentir el sonido de sus huesos rompiéndose en ese momento. “Intenté usar el sendero, un poder innato de transportación, pero sé que no lo logré. Al despertar estaba tirado boca arriba en un lugar iluminado pobremente. Mis ojos se despejaron, mis oídos se llenaron de un ruido ensordecedor, vi gente ir y venir por el lugar, mirándome como a un pordiosero y fue la primera vez que vi un subterráneo” me miró sabiendo que yo entendería sus sentimientos, de algún modo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Veía sobre mí la tormenta más furiosa que nunca había visto sobre los desiertos, las nubes con tonalidades violetas y rojas, como si estuviesen llenas de odio, como si estuviesen vivas. Cook respiró profundamente y resopló como protestando el destino que nos había tocado “¿Porqué siento que siempre nos toca a nosotros las penas? y que después que hacemos todo el trabajo, nadie nos lo reconoce. Ahora todos van a decir que Rkard fue el que destruyó a ese maldito monstruo” yo entendía bien sus palabras, pero en mi corazón estaba feliz porque Sara había sido vengada por fin, y que su alma estaría desde entonces descansando en paz.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;La tormenta había destruido mucho y causado mucho horror a quienes tocaba, algo muy extraño, y queríamos llegar al fondo de todo eso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Al entrar en el gran salón color arena, de aquel antiguo edificio, vi muchos símbolos, sellos y runas, tanto en las paredes, como en los pisos y en el techo. En las paredes laterales había oscuros balcones. El lugar estaba abandonado aparentemente, pero custodiado por una de las criaturas más terribles de toda la tierra, su forma de perro gigante era aterradora, pero aún más eran sus colmillos, enormes y amenazante. Cook sacó sus dos mazas, una de ella brilló tenuemente cuando la empuñó. Yo hice lo mismo con mis cimitarras, ya habíamos luchado varias veces en contra de criaturas de la misma raza y ya sabíamos como hacerlo. Opté por acumular la energía que la criatura generara con sus golpes, y luego regresársela. Cook se paseó de costado, estudiando cada punto vulnerable en la criatura. No cualquiera podría hacer eso, pero él si, estaba entrenado para hacerlo. Sus mazas giraban en sus manos de cuando en cuando. “¿Qué le sucede que no ataca?” le pregunté mientras me preparaba. “Quizás es por esos símbolos en el suelo, aunque no los entiendo. ¿Dónde está Adunaphel cuando lo necesitamos?” gruñó.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;st1:personname productid="La Bestia" st="on"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;La Bestia&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt; rascó el suelo con su pata delantera y comenzó su carga en mi dirección. Faltando unos metros su boca se abrió y de su lengua salió despedida una enorme bola de fuego que explotó a unos pocos centímetros de mis piernas. Intenté esquivarla, pero sentí el calor comiendo mi piel. Cook también fue alcanzado. La criatura cerró su boca para envolver mi cuerpo en sus fauces, sus dientes eran extremadamente filosos, yo solo sentía el dolor de mi piel ardida. Sus mandíbulas hubiesen partido mi cuerpo en dos y lo sentí, pero la criatura me dejó caer al recibir dos golpes tremendos en su costado. Cook había atacado con toda su fuerza, pues odia que le dañen con magia. Cuando toqué el suelo, rodé un par de veces sobre mi cuerpo y ví la mole pasarme por encima, esquivé su pata delantera y tiré a fondo mi cimitarra, toda la energía acumulada se descargó en ese golpe, la criatura dio un paso tratando de protegerse, pero le fue peor pues el tajo se abrió aún más. Cook enfrentó su feroz cara, se paró en dos patas y asentó un golpe certero en el ojo de la criatura que retrocedió. Golpee dos veces más sobre su pata delantera y mi cimitarra se alimentó de su poderosa sangre. La criatura agitó la cabeza de un lado a otro y entre sus colmillos vi generarse electricidad, Cook también lo vio y se apresuró a golpear su boca con furia, sus golpes eran potentes y la criatura ya se encontraba casi abatida. Giró en lleno y despidió su rayo, pero no fue en dirección de ninguno de los dos, sino a un sello de la pared.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Vi iluminarse todas las runas del lugar. Cook gritó para que salgamos, mientras galopaba hacia la puerta yo quise alcanzarlo usando la transportación del Sendero y sentí mi cuerpo desvanecerse.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;“Al despertar estaba en este planeta” dije con un dejo de tristeza, él solo asintió con su cabeza. “¿Puedes usar el sendero aquí?” preguntó, y vi en sus ojos algo de desesperación “Mi entrenamiento fue arduo, porque extrañamente es más difícil aquí, pero al fin lo logré. Hace casi cien años que vivo en esta hermosa tierra” sus ojos se abrieron de par en par “Tu cuerpo no ha cambiado casi nada. Yo no puedo usar mi poder salvaje aquí” respondió.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;“Sir, we must go now” dijo uno de sus acompañantes. Troy se despidió con una fuerza renovada en su alma. “Seguramente nos veremos de nuevo” dijo. Esa misma tarde partió de regreso a Nueva York.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 51, 204);"&gt;~ Próxima Entrega 25 de Enero del 2007 ~&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;   &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2250850813724757895-7961921258041877458?l=mirkoemir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mirkoemir.blogspot.com/feeds/7961921258041877458/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2250850813724757895&amp;postID=7961921258041877458' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/7961921258041877458'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/7961921258041877458'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mirkoemir.blogspot.com/2007/01/015-8-de-noviembre-de-1995.html' title='015 - 8 de Noviembre de 1995'/><author><name>Mirko Emir</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03713210847447126733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img292.imageshack.us/img292/9837/mirkoemiratbloggerst2.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2250850813724757895.post-3944002870174143654</id><published>2007-01-09T23:08:00.000-03:00</published><updated>2007-01-09T23:39:00.701-03:00</updated><title type='text'>014 - Amargos Recuerdos</title><content type='html'>&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-size:100%;"&gt;De repente estaba cansado de todo. Es como cuando pasas muchas horas en un estado de tensión, y pensándolo detenidamente llevo dos semanas en la casa de Francisco y siento como si el lugar me quitara energía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-size:100%;"&gt;En la cocina, levanté el tubo del teléfono y marqué al celular de Elisa, llamó las cuatro veces y respondió el contestador, es raro, pero no me preocupé porque ellos estando de vacaciones, quizás quieren distanciarse de todo. “Elisa, regresaré a Córdoba, si hay novedades lo sabremos. Cuídense.” Dije con un tono casi cansado. En este momento, solo pienso en el sofá y en dormir, aunque son las 9 y 30 de la noche.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-size:100%;"&gt;Entresueños, escuché que el teléfono sonó, pero no tuve ganas de levantarme a responder, y creo haberlo escuchado nuevamente pero no estoy seguro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoBodyText2"&gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ral y Guthay se alzan espléndidas en el cielo, las dos lunas que son dignas de cantos y alabanzas para muchas tribus en estos desiertos páramos. El cielo carmesí en el horizonte, continuado por los tonos azules y oscureciendo hacia el centro. Es extraño ver nubes en estos cielos, por eso se disfrutan de unas noches con cortinas de estrellas, que iluminan de alguna forma.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;“¿Quién se queda de guardia?” pregunta Adunaphel, con su voz melodiosa y tranquila y me ofrecí para hacer la primera guardia. Generalmente son las más calmadas. En los páramos, donde no hay leyes, solo sobrevivir, los grupos de viajeros suelen ser víctimas de asaltantes, o de cacerías nocturnas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;Habíamos elegido la parte superior de una pendiente en las tierras malas, desde donde podíamos ver claramente el valle y la ruta por donde transitaban comúnmente las caravanas que se dirigen a Nibenay. Todavía no podíamos ver el Bosque Creciente y el camino se hace un poco difícil después de los dos primeros días de viaje.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;Una brisa recorrió el campamento, y vi a Ati Gande acurrucarse, como si llegara el invierno. Me dio un poco de gracia ver a tan grande criatura, acurrucarse como un niño. Pero sentí algo más extraño, un sonido estridente hizo eco en el valle, parecía producido por una campanilla o algo similar. Ya conocía el sonido, y temí lo peor. Hemos recorrido estos caminos un centenar de veces con mis amigos y los peligros no disminuyen, sino al contrario, pareciera que los problemas crecieran con los años. Nunca podríamos decir que estamos lo suficientemente capacitados para enfrentar a los peligros del desierto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;De nuevo sentí la brisa recorriendo cada uno de nuestros puestos, y la fogata central serpenteó a punto de apagarse. Esto no está nada bien. Vi que las piernas de Jeep Gladiator se estremecieron y su ropa se puso blanquecina. “¡Todo el mundo arriba!” grité, aunque solo había pasado una hora desde que había empezado mi guardia. Todos se despertaron con esa mala sensación en los corazones y algunos pusieron malas caras, aunque sabía que luego me lo agradecerían. “¿Qué sucede?” silbó el pequeño halfling, aún refregándose los ojos y tirando su madeja de cabellos para atrás. Mi mirada fue la respuesta, sabían que no los despertaría solo para jugarles una broma, sobretodo que después de dos largos días de viaje, todos necesitábamos descansar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;El sonido de las campanillas resonó nuevamente y el valle quedó en silencio por unos segundos. Sé bien que a varios se les heló la sangre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;Ati Gande, tomó su espadón, que había estado tendido en el suelo arenoso y lo apretó con fuerza. Adunaphel tomó su bota de agua y roció unas cuantas gotas en todo el lugar y nombró palabras que no comprendí, pero que sabía que son buenas para nosotros. Saqué ambas cimitarras, estaba seguro que iban a ser muchos oponentes, y despiadados al luchar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;El fuego proyectó sombras en todas direcciones y algunas pasaron cerca de mi pierna, sentí un frío que me caló los huesos. Levanté mi cimitarra y la dejé caer con fuerza sobre la tierra que se agrietó, un chillido sonó y la criatura saltó de la negrura hacia un costado. Era muy delgado, como si toda el agua de su cuerpo hubiese sido extraído, sus huesos se pegaban a su piel que caía flácida en algunas partes, su rostro cadavérico era alargado hacia el frente y sus cabellos atados en una cola alta. Pude ver una campanilla atada en su cuello, sonaba levemente cuando la criatura se movía. La sangre recorría su pecho y me miraba con un odio mortal. En su mano derecha sostenía una espada larga de hueso y en su mano izquierda un palo de pharo tallado prolijamente y decorado en su punta con unos cuantos collares de colores.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;Ati Gande hizo lo mismo, levantó su arma y barrió el aire cercano a él. Vimos a dos criaturas ser golpeadas de lleno y una tercera saltó hacia un costado para evitar la furia del semi-gigante. “¡Mostrate, rata!” gruñó al tiempo que levantaba nuevamente su masiva arma en contra de los tres que habían salido de las sombras.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;Sentí un golpe en mi costado y realmente no lo vi venir, lo único que sentí es un dolor profundo, mucho mayor de lo que pensé, miré hacia atrás y vi a una criatura con sus dos manos empujando un cuchillo de hueso, muy profundo entre mis costillas, lo retiró y sentí mi vida irse en un chorro de mi sangre y la herida se hizo aún más grande. No pude evitar caer de rodillas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;Cook Tutan abanicó en tijera sus dos mazas y el pecho de la criatura crujió antes de caer a sus pies, pero tres más ya lo habían rodeado. Sabía que estas criaturas atacaban en grupo, pero ver más de treinta criaturas armadas rodeándonos, me pareció exagerado. Aún así, quién determinaba el número de atacantes, obviamente era el jefe de la tribu. Solo tenía que distinguir cuál de todos era. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;Miré a mi alrededor, vi a Ati Gande que sacudía una criatura de lado a lado, sujeta por la pierna y su espada se abanicaba peligrosamente golpeando cuanto estaba a su paso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;Todas las criaturas me parecían iguales. No veía diferencia entre una u otra. Quizás el jefe no estaba entre los atacantes, solo era un estratega que ordenaba desde un lugar seguro, estas criaturas son bien sabidas telépatas, así que no me extrañó la idea. Me concentré un segundo y miré la profundidad de la noche, en todas direcciones. Vi llegar el golpe de la espada de una de las criaturas y puse mi hombro para que golpeara en ese lugar. Pero la criatura que había clavado su cuchillo en mi costado, me golpeó justo debajo del ombligo y su cuchillo penetró la armadura como si supiera exactamente donde y como hacerlo. Junté los dientes para contener el dolor pero sentí un nuevo corte cuando lo retiró. “¿Quike estas bien? ¿Necesitas ayuda?” escuché la voz de Cook y negué con la cabeza. No debería necesitar ayuda para librarme de estas insignificantes molestias, vi al halfling trepar en el cuello de uno y cortar su garganta con mucha facilidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;Adunaphel, dijo unas palabras que no llegué a entender y arriba del campamento se formó una espesa niebla, como una nube a baja altura y bloques de hielo cayeron de repente sobre un grupo de las criaturas que no pudieron esquivarlos. Cook golpeó otra criatura con su maza derecha, se quitó una de su espalda, y luego la golpeó con sus patas delanteras.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;Dos criaturas se habían trepado en los brazos de Ati Gande y le apuñalaban mientras el semi-gigante se sacudía para quitárselas. Una criatura saltó hacia atrás y el pecho de Ati Gande explotó, la pelea se detuvo unos segundos, interrumpidos por la explosión. Miramos a nuestro compañero, pero vimos que se sacudía los pelos quemados y quitaba algunas astillas de su coraza de hueso que se habían desprendido. Luego sus ojos se encendieron y la criatura saltó al centro del campamento para esquivar el golpe de la espada del semi-gigante.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;Jeep Gladiator hizo una pequeña carrera y dejó caer su cuerpo sobre una criatura que retrocedía aterrorizada, al ver los seis cuerpos tirados a los pies del gladiador, todos tenían sus huesos quebrados en alguna forma. Jeep levantó a su oponente sobre sus hombros y lo solo lo dejó caer. Un sonoro crujido se hizo escuchar “¡Qué tipos más débiles!” se quejó.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;Me concentré, y moví mis dos armas a una velocidad que mi oponente no se había imaginado que podía hacer. Hice un tajo a la altura de su pecho y sentí su vida recorriendo el filo de mi cimitarra y curarme la herida de mi estómago. El segundo y tercer corte fueron en sus brazos y lo vi cubrirse, abatido. El último golpe lo derribó un metro hacia detrás. La otra criatura atacó con su espada pero moví mi cuerpo y su corte no me alcanzó.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;Vi a Adunaphel apuntar con su mano derecha a una de las criaturas y el cuerpo de esta cayó al suelo abatido por la energía que salió de la punta de sus dedos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;Ati Gande patio con fuerza un oponente y golpeó contra una figura que aún se ocultaba en la oscuridad. “¡Te dije que salieras, rata!” gritó triunfante. Adelanté un paso y mis dos cimitarras se incrustaron en el estómago de la última criatura que quedaba en pie. Cayó sin vida   &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;y sentí que mi costado se sanaba en ese mismo instante.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;Cook Tutan, giró hacia donde estaba el jefe de la tribu. Adunaphel miró con sus agudos ojos, pero no pareció distinguir bien la figura. Más oscura que las noches sin lunas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;Dio unos cuantos pasos hacia el campamento. Su capa raída y negra, caía a ambos lados de su cuerpo, cubierto por una túnica de telas pesadas y decorada con pequeños huesos y piedras preciosas. Su carne hacía mucho tiempo no estaba viva, pero aún así había una energía enorme recorriendo su cuerpo. Sus ojos de un negro profundo y sus pocos cabellos caían sobre sus hombros. Abrazaba un libro en su mano derecha.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;“Yo te conozco” exclamó Cook Tutan, te matamos junto al Tarrasque. Decoró sus palabras con una sonrisa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoBodyText2"&gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La criatura sonrió y su cara pareció siniestra. “Te equivocas en dos cosas. No puedes matar al Tarrasque. Y definitivamente no puedes matar al Señor Mago, porque NO puedes matar a un Kaisharga”.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p face="arial" style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Abrí los ojos recordando el dolor de aquella encarnecida lucha, pero recordé sobretodo la primera vez que había visto el Libro que ahora está en mi bolsa. Definitivamente los poderes que me trajeron a este mundo, hicieron lo mismo con este Libro. Debería buscar a alguien que lo interprete. Por lo pronto, quiero regresar a Córdoba.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 51, 204);"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;~ Próxima Entrega 13 de Enero del 2007 ~&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2250850813724757895-3944002870174143654?l=mirkoemir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mirkoemir.blogspot.com/feeds/3944002870174143654/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2250850813724757895&amp;postID=3944002870174143654' title='7 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/3944002870174143654'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/3944002870174143654'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mirkoemir.blogspot.com/2007/01/014-amargos-recuerdos.html' title='014 - Amargos Recuerdos'/><author><name>Mirko Emir</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03713210847447126733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img292.imageshack.us/img292/9837/mirkoemiratbloggerst2.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2250850813724757895.post-7044700689155032272</id><published>2007-01-05T05:22:00.000-03:00</published><updated>2007-01-05T05:25:56.729-03:00</updated><title type='text'>013 - 2 de Agosto - 2da Parte</title><content type='html'>&lt;span style="font-family: verdana; font-style: italic;"&gt;Primero, quiero pedirles disculpas pues por razones de salud no he podido cumplir con los plazos que yo mismo había estipulado. Pero espero poder hacerlo desde ahora en adelante. Muchas Gracias a todos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Entramos al edificio, ella no quiso preguntarme nada más. En la recepción, dos oficiales acompañaban a la recepcionista, sentada detrás de un escritorio de fórmica marmolada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;La teniente se identificó ante los policías, y firmamos las planillas de ingreso con la secretaria, ella nos entregó a cambio dos gafetes identificados como Invitados, y subimos al ascensor. “¿Porqué &lt;st1:personname productid="la Universidad" st="on"&gt;la Universidad&lt;/st1:PersonName&gt; tiene una dependencia fuera del campus?” le pregunté mientras subíamos, ella se achicó de hombros “Según dijeron, es un laboratorio con varias dependencias, casi todas de física cuántica y química aplicada”, me sorprendió un poco, nunca me imaginé que Francisco estuviese investigando en una de esas ramas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Sentí una mala sensación al bajar del ascensor. Alguien había estado en el lugar, aunque no sé si todavía estaría aún ahí. El pasillo estaba bien iluminado. Desde la salida del ascensor miré a ambos lados, y solo vi dos puertas dobles, una a cada lado, señalizadas con un cartel al costado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;“Por acá, este es el laboratorio” me dijo la teniente enfrente de la puerta derecha. Quiso abrirla, pero la detuve sosteniendo su mano; le hice una seña para que hiciera silencio y abrí la puerta lentamente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Lo primero que pude ver fueron dos escritorios de fórmica, casi pegados el uno del otro, un monitor de computadora en el escritorio izquierdo. Inspeccioné el lugar y no vi a nadie. Entramos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Ella quiso decirme algo, pero la dejé hablar. Su cara se ensombreció, se había dado cuenta que alguien estuvo en el lugar, quizás habían movido algunos objetos. Metió la mano en su cartera y sacó un revolver pequeño.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Miré detenidamente el lugar, y escuché un sonido detrás de una puerta lateral. La luz de la tarde entraba casi difusa por los ventanales ahumados del laboratorio. Me moví rápidamente hacia la puerta y la teniente se cubrió con la pared. La puerta se abrió.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Vi a un hombre de cara desgastada y sus ojeras pronunciaban su aspecto grotesco. En las manos llevaba algunos manuscritos que obviamente había sacado en el laboratorio. Pareció que no se había percatado de nuestra presencia hasta que vio a la teniente al lado de la puerta. “¿Qué hace en este lugar? Es zona restringida para personal no autorizado. Y no recuerdo haberlo autorizado” dijo la teniente con su arma sujeta con ambas manos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;“Soy … soy de limpieza” mintió. Agarré sus apuntes con tal rapidez que solo atinó a retirarse contra la puerta, como un perro que lo han golpeado demasiado en su vida. Sus ojos reflejaron un horror que hacía mucho no veía en alguien. “El Extranjero” murmuró y pensé que se desmayaría, pero no lo hizo. La teniente lo apuntó pero el hombre quedó inmóvil.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Hojee los apuntes, no entendía nada en las anotaciones. Algunas páginas tenían dibujos y símbolos “¿Qué son todas estas anotaciones?” pregunté y mi mirada fue grave, al punto de preocupar a la teniente. Lo vi en su mirada. El hombre se encogió, como si lo hubiese golpeado con un látigo. “¿A quién le llevabas esto?” proseguí aunque no esperaba que respondiera.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;La piel se me erizó en ese momento; escuché un crujido en la puerta de entrada y esta se abrió de par en par. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;El hombre se tiró al suelo como un acto reflejo. Ví a los dos hombres del parque entrar con paso rígido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;El primero era casi de mi altura, su piel de color cobriza, nariz ancha y cejas grandes, nos apuntó con un revolver cromado de alto calibre, mientras sostenía una escopeta recortada en la otra. El segundo era rubio, corte militar, tapado largo; sostenía una espada japonesa en su mano izquierda, pero nos apuntó con una pistola Desert Eagle que sostenía en su mano derecha.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;La teniente no reaccionó. Puse mi mano hacia delante y el primer hombre dejó caer su escopeta para agarrarse el pecho, por un dolor tan intenso que casi le rompe las costillas. Contuvo el aliento y el dolor disminuyó. Se arrastró detrás de uno de los escritorios. El segundo saltó hacia un costado y escuché el sonido de la pistola que retumbó por todo el pasillo. Sentí un intenso dolor, la bala me perforó de lado a lado. Maldije no haberme protegido como primer medida, mientras caía contra la pared del fondo. Sentí mi cabeza pesada y el calor de la sangre bañar mi pecho y luego mi abdomen.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;La teniente se tiró contra un archivero y se cubrió. “No tienen que morir, solo queremos la información” gritó algo sarcástico el hombre rubio y sentí que su ojo me apuntaba, incluso desde atrás de los escritorios donde estaba cubriéndose.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;“¿Me escucha Quike? No se mueva de ahí” escuché suavemente la voz de Miriam. El hombre rubio se asomó con su arma por arriba del escritorio que me cubría. Respiré profundamente y sentí mi sangre coagularse rápidamente, mi piel se regeneró y la herida cerró.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Se paró triunfante delante de mí, y vi a su compañero apuntar a la teniente. “Ben mirá quién está acá. El monstruo de las otras noches. Creí que ya lo había matado” dijo el morocho señalando al decrépito intruso. Los ojos del hombre le brillaron con odio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;“Me parece que sus balas no matan a nadie” dije mientras me levantaba. Sus ojos se abrieron al máximo. “Vemos cada vez más cosas raras en esta misión” le respondió el rubio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;“¿Porqué no nos ahorramos todo el dolor y me dicen por las buenas que es lo que quieren?” pregunté mientras ayudaba a la teniente a levantarse. “Es verdad lo que el amo decía, usted es un superior” se quejó entre dientes el hombre. Mi mirada fue tanto de sorpresa como compasiva, me han llamado de muchas formas en mi vida, pero nunca superior. No pude evitar reirme.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Los dos hombres me miraron con sus ojos de sorpresa nuevamente. “¿Sos un ser superior, de verdad?” preguntó el rubio. “No lo soy, mi nombre es Quike Fibel”. Se relajó un poco aunque todavía sostenía las armas en sus manos. “Soy Benjamín Riali y a él le dicen Pancután. Bueno, si no queda otra, solo te podemos decir que buscamos un libro que Martín Perez Garzo escondió en esta dependencia” explicó.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;“Pero nadie tiene permiso para entrar acá, a buscar nada” dijo Miriam, a lo que Pancután respondió con una carcajada profunda y estridente. Obviamente, no eran personas que pidieran permiso al entrar, incluyendo a un laboratorio vigilado, y tuve miedo por los policías y la secretaria de la entrada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;“El … el Libro no está acá” dijo el hombre tímidamente. Todos desviaron la mirada hacia él. Vi una gota de sudor aparecer en su sien izquierda, creo que Ben y Pancután también la vieron “¿Dónde lo escondiste?” preguntó Pancután con voz ácida. El hombre se encogió contra la pared al ver cuando este caminaba amenazante hacia él, pero se detuvo cuando me vio entrar en la habitación contigua. Mis ojos se iluminaron con un tono azul. Los tres retrocedieron. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Miré todo el lugar, todo estaba gris, podía ver las formas y distinguir los objetos. Podría ver si algún objeto era especial y saberlo de inmediato.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;El lugar es uniforme y no encontré nada especial, así que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;decidí buscar de otra forma. Cerré la puerta dejando a todos del otro lado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Me concentré unos segundos y sentí mi cuerpo ingrávido. Ese poder prefiero no usarlo frente a la gente, porque no sé como reaccionarían ver mi cuerpo transparente. Miré detenidamente en todos los rincones, a través de las paredes y detrás de la biblioteca; el lugar estaba limpio, incluso dentro de la pequeña caja fuerte no había ningún objeto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Ya estaba por regresar con los demás, cuando miré debajo de un escritorio y noté un mosaico que había sido movido. Con mi cuerpo en mi estado normal, levanté el mosaico y ahí vi el Libro, rodeado de un aura extraña. Vi imágenes de color rojo y símbolos celestes y amarillos. Cerré mis ojos y al abrirlos veía normalmente otra vez. Tomé el Libro, que evidentemente es arcano y gracias a todos los dioses yo no sé interpretarlo; pero sé bien que los hechizos que están escritos dentro, podrían ser peligrosos para todos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Metí mi mano dentro de mi bolsillo trasero y saqué mi pequeña bolsita de cuero. Este es el mejor lugar para protegerlo por ahora. Ahí lo escondí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Al salir negué con mi cabeza “Si lo pusieron en este lugar, está muy bien oculto” me apresuré a decir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;La teniente esposó al intruso, pero los dos hombres se retiraron apuntándonos. Podría haberlos detenido, pero yo tenía el libro, así que tarde o temprano los encontraría de nuevo.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 51, 204);"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;~ Próxima Entrega 9 de Enero del 2007 ~&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2250850813724757895-7044700689155032272?l=mirkoemir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mirkoemir.blogspot.com/feeds/7044700689155032272/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2250850813724757895&amp;postID=7044700689155032272' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/7044700689155032272'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/7044700689155032272'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mirkoemir.blogspot.com/2007/01/013-2-de-agosto-2da-parte.html' title='013 - 2 de Agosto - 2da Parte'/><author><name>Mirko Emir</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03713210847447126733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img292.imageshack.us/img292/9837/mirkoemiratbloggerst2.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2250850813724757895.post-7584418341658077760</id><published>2007-01-02T17:09:00.001-03:00</published><updated>2007-01-03T09:18:15.577-03:00</updated><title type='text'>012 - 2 de Agosto</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;He pasado una semana en la casa de Francisco, pero nada extraño a ocurrido. Intenté que la teniente me llevara a la oficina de Francisco, pues yo no sé dónde es. Pertenece a la Universidad Nacional, pero no está dentro del campus; pero ella fue reacia desde el principio a la idea, porque necesita órdenes y papeleo que parece que no quiere hacerlo y solo se negó. Hoy haré &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  lang="ES-AR" &gt;el&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt; ultimo intento, porque tengo la certeza que ahí podré encontrar algo más.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;Salí de la casa en un taxi que llamé por teléfono. Me cercioré que no había alguien vigilando la casa y me dirigí directamente a la comisaría para encontrarme con la noticia que la teniente no estaba en servicio ese día. Después de todo es un humano como cualquier otro, tiene derecho a tener esos días de descanso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;En la oficina de recepción, un agente me llamó hasta su escritorio, a un costado. El recinto estaba casi vacío, y el agente solo revisaba unos papeles cuando yo entré a hablar con el oficial de guardia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;“¿Usted es Enrique Fibel?” me preguntó luego de mirarme y seguramente cotejar mi identikit o la descripción que había recibido. “Soy yo” respondí, deseando que no me pidiera identificación. No por el hecho que la llevara o no, sino que siempre me preguntan la misma idiotez sobre mi nombre, y tengo que decir alguna excusa que terminan sin creer. Suerte para mí, quizás ya me conocía o no tenía ganas de preguntar demasiado, porque directamente me entregó un pequeño sobre blanco y me pasó una planilla con unos datos. “Firme acá” me explicó señalando una cruz en una casilla de la planilla. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;Abrí el sobre y dentro encontré una tarjeta que especificaba “Teniente Miriam Albizo”, un número de teléfono y un teléfono celular. Giré la tarjeta casi instintivamente y detrás tenía escrito con lapicera “llámeme cuando pueda”. Agradecí al agente y salí de inmediato del recinto, ya con mi celular en la mano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;Su voz sonó clara y apacible, la saludé y ella supo que era yo; se notaba que estaba esperando mi llamado. Quedamos en juntarnos en D-bar, en la zona céntrica. Es un buen lugar para hablar tranquilamente y disfrutar de una buena comida o una cerveza con los amigos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;Las mesas de afuera estaban todas ocupadas, a pesar de la baja temperatura. Tienen funcionando unos calefactores individuales, puestos entre varias mesas que hace perfecto el ambiente. Sin embargo ella no estaba sentada ahí, así que entre decidido como si siempre hubiese sabido que ella esperaría adentro. Con la misma resolución caminé por el pasillo derecho y me dirigí a las mesas que estaban contra la pared lateral, ahí estaba sentada. Vestía ropa de civil, y no fue menos impactante que en su uniforme. “Buenas Tardes. ¿puedo sentarme?” dije con tono amigable, con la diplomacia de la que pretendía valerme para obtener el viaje a la oficina de Francisco. Ella asintió con la cabeza, noté que ella también acababa de llegar, su sobretodo aún colgaba de sus rodillas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;Un mozo se llegó con un menú y extendió el brazo para recibir nuestros abrigos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;“No creo que me haya dicho toda la verdad” fue directo al punto y sentí como ácida su falta de tacto. La miré directamente, esperaba intimidarla de alguna forma para que se arrepintiera de no hacer un preludio, pero no obtuve la reacción que yo quería. Mis ojos miraron la mesa “yo le digo lo que sé, pero quiero un favor a cambio” sabía que debía tomar el camino de la diplomacia, porque esta mujer era como un fuerte protegido por la mejor legión de enanos gladiadores; debía tener algo para intercambiar si quería sacar el provecho que deseaba. Ella sonrió con satisfacción, seguramente había especulado sobre mis conocimientos del tema, pero ahora ya estaba segura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;El mozo recibió nuestra orden, y fue un respiro en el silencio que se había creado, por algunos momentos me pareció que no respiraba. De alguna forma mi presencia le incomoda y eso lo noté claramente. “¿Le sucede algo? ¿Se siente bien?” pregunté con algo de sarcasmo en la voz. Pero ella solo negó con su cabeza. “¿Por dónde debo empezar?” me pregunté en voz alta, para que ella tomara algo de confianza. Una de las razones por las que no me involucro con mucha gente, es el hecho que la mayoría siente inconscientemente mi poder mental; quizás no sepan explicarlo con palabras, pero así como Miriam, muchos se quedan sin saber como reaccionar ante mi presencia. Con el paso del tiempo me he acostumbrado, pero es obvio que este mundo no está listo para los Maestros del Sendero.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;“Conocí a Francisco hace como 20 años atrás, en un viaje que hice por las rutas de Formosa. Desde la misma noche que lo conocí, hemos sido amigos” así comencé y ella escuchó atentamente las anécdotas que le relataba. En ningún momento cuestionó ninguno de mis argumentos, ni relatos, me hacía preguntas y yo trataba de responder sin ahondar en mis detalles. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;Al final de nuestro almuerzo que se había prolongado hasta las 16 horas, mas o menos. Ella accedió a llevarme a la oficina donde trabajaba Francisco, quizás con la esperanza que yo encontrara algo más en el lugar; la misma esperanza que yo tenía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;Salimos juntos de D-bar, pero mi paranoia, siempre bien justificada me dijo que algo no estaba bien y fui mirando a todos y cada uno de los clientes del lugar. No encontré nadie sospechoso, pero eso ya me había engañado en el pasado, así que puse mucho cuidado esta vez.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;“¿Anda en su automóvil?” pregunté y ella me respondió afirmativamente. “Lo dejaremos acá, si no le parece mal. Tomemos un taxi” le expliqué. Ella me miró extrañada, pero mi rostro era serio, así que entendió de alguna forma la proposición. Cruzamos la calle, ella me seguía a paso rápido, y en un momento hasta se tomó de mi brazo. En la cuadra de enfrente, estaba la entrada al Hotel Casa Grande Apart y es más fácil conseguir un taxi ahí. Vi un hombre salir apresurado de entre las mesas exteriores de D-bar y subir a un Peugeot 407 gris. Sobretodo largo, cabellos rubio y corto al estilo militar, definitivamente lleva algo debajo de su abrigo, quizás una espada. Aunque los vidrios polarizados no dejaban ver claramente el interior, sé muy bien que hay dos hombres más.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;Subimos en el taxi, y ella guió al conductor por las calles céntricas de la ciudad. Yo no le perdí ojo a nuestros perseguidores, pero no dije nada al respecto. “Llegamos” dijo ella, pero yo le pedí que continuáramos dos cuadra más. Ahí nos detuvimos, en el Parque Infantil y me pareció como providencial que sea en este lugar. “Perdón por todo esto, pero nos siguieron todo el tiempo. Incluso en el bar” le expliqué. Miré por sobre su hombro y vi a dos hombres salir del automóvil. “Seguramente no han conseguido aún la investigación de la que usted habló” me respondió mirando ella hacia un costado. “Confíe en mí” dije y la tomé del brazo. Caminamos rápidamente hacia los árboles centrales del parque. En el lugar había poca gente porque el día estaba frío, incluso a esa hora de la tarde el sol calentaba tímidamente entre los árboles. Nos cubrimos detrás de un árbol muy anciano que reinaba casi en el centro del parque. “¿Puede confiar en mí?” Dije nuevamente, y ella afirmó con su cabeza. “Cierre los ojos” le ordené. Me miró con sus ojos como espejos y nuevamente sentí esa inocente vergüenza y sonreí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;Cerró los ojos despacio, creo que se dio cuenta que no teníamos mucho tiempo antes que llegaran. Recordé el lugar que ella había señalado dos cuadradas antes de bajarnos del taxi. La tomé de los hombros y sentí un cosquilleo en la punta de los dedos. Cerré los ojos y al abrirlos unos segundos después vi la entrada al edificio que ella había señalado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;Ella abrió los ojos y no podía creerlo, estaba muy desorientada “¿Qué fue lo que hizo? ¿Esto que es, magia?” mi sonrisa se dibujó nuevamente, “Está lejos de ser magia” dije. Creo que en ese momento vio todos los años que no se notan a simple vista en mi rostro, vio toda mi experiencia y sintió miedo, pero aún así me sonrió.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 51, 204);"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;~ Próxima Entrega 4 de Enero del 2007 ~&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 51, 204);"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 51, 204);"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2250850813724757895-7584418341658077760?l=mirkoemir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mirkoemir.blogspot.com/feeds/7584418341658077760/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2250850813724757895&amp;postID=7584418341658077760' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/7584418341658077760'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/7584418341658077760'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mirkoemir.blogspot.com/2007/01/012-2-de-agosto_02.html' title='012 - 2 de Agosto'/><author><name>Mirko Emir</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03713210847447126733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img292.imageshack.us/img292/9837/mirkoemiratbloggerst2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2250850813724757895.post-4864555994592839546</id><published>2006-12-26T03:47:00.000-03:00</published><updated>2006-12-26T04:18:14.698-03:00</updated><title type='text'>011 - 23 de Julio</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Antes que todo. Quiero agradecerles a todos el apoyo que han dado en este proyecto, realmente aprecio muchisimo cada comentario y espero ver muchos más. Quiero desearles una Feliz Navidad para todos y contarles que hoy cumplo 29 años, cosa que me llena de alegría. jajaja!! Aunque estoy lejos de algunas de las personas que más amo. Asi que este es mi regalo de Navidad y de No Cumpleaños para ustedes. =)&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Ayer hablamos con Elisa, Cristina todavía está muy nerviosa por lo sucedido. La policía se había llevado al asaltante, pero yo no conseguí sacarle nada de información útil ¿Qué investigaba Francisco? Debió ser muy importante para que lo asesinaran.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;Por protección, decidimos que sería mejor que la familia tome las vacaciones que habían planeado durante todo el año, y esa tarde todos subieron a un bus rumbo al sur. Bariloche es hermoso en invierno y aunque todavía están conmovidos por lo sucedido en estos días, es mejor que se alejen un poco. Siento que seguirán en peligro, pero estarían peor si se quedan en la casa, sobretodo con el recuerdo de Francisco oprimiendo sus corazones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;Le pedí permiso a Elisa para quedarme en la casa un par de días, para cuidarla y además para tratar de averiguar algo más al respecto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;Partieron a horario, y yo regresé a la casa para acostumbrarme al ambiente solitario, a esa sensación en que los espacios son mucho más amplios que cuando ves niños corriendo, las mujeres impacientes por preparar la cena, o los hombres acomodados en el sillón frente a la chimenea hablando de algún tema trivial.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;No creo haber pasado una mejor navidad, que la primera vez que Pancho me invitó a la casa, ésta era en ese entonces la casa de su padre y esa noche notificaron a la familia que se comprometían con Elisa para casarse al año siguiente, su padre estuvo de acuerdo de inmediato y fue en ese momento que obsequió la casa para la pareja. Todo sucedió muy rápido, y la siguiente navidad aunque debía ser mejor, no tuvo el brillo de ese año. Francisco ya trabajaba estable en la Universidad Nacional, y sus investigaciones tenían mucha prioridad en su vida, aunque no acaparaban todas las horas de su día y siempre disfrutaba más los momentos que pasaba junto a Elisa y Cristina, que los encierros en su oficina.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;Llegué a la casa, habíamos dejado las luces prendidas. Entré por el garage y verifiqué bien de no encontrarme con nadie. No está de más la paranoia, en este caso. No había señales que alguien hubiese llegado antes que yo. Fui a la cocina y mientras me hacía un sándwich, llamé a Jimena pues ya extrañaba hablar con ella.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;Aunque tenía la casa para mí, dormí en el sofá frente a la chimenea. Es como una costumbre que no quiero perder.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;A la mañana muy temprano, fui a la comisaría para ver si habían averiguado algo, pero aunque alegué que era parte de la familia, que Francisco era como mi hermano, solo pude obtener un “todo es parte de una investigación oficial y no podemos dar datos”. Creo que han visto demasiadas películas policiales. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;Pasó por mi cabeza que podría escabullirme traspasando las paredes, y tratar de llegar donde está el asaltante; pero no creo que sea conveniente que todo el recinto salga corriendo porque vieron un fantasma, en mi rostro se dibujó una sonrisa solamente por imaginar las caras, y el policía aflojó un poco la dura expresión que tenía hasta ese momento para explicarme que el encargado del caso era la teniente Miriam Albizo, pero que no había llegado todavía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;“Usted debe ser el Señor Enrique Fibel” me dijo una voz suave desde mis espaldas. Giré para responderle “Dígame Quike” en realidad este es mi nombre, pero como podía explicárselo. Era bella, su cuerpo esbelto, esculpido por la profesión, camiseta y camisa blanca, su gafete brillante que indicaba Tte. M. Albizo justo sobre su corazón. Sus ojos marrones centellaron un instante y mi mirada tuvo que observar su rostro. Creo que sentí algo de vergüenza por un segundo, pero fue solo un segundo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;Carraspeó antes de hablar. “Me dijeron que usted estaba en el momento de la muerte del señor Francisco Duarte y luego defendió a su hija cuando la atacó un asaltante en su propia casa” no se había movido ni un milímetro del lugar en el que se había parado. Yo me sentí incómodo de repente, o era que esperaba que me hiciera sentar, pero creo que su interés en conversar conmigo era de apuro. “¿Nos podemos sentar?” Pregunté, esperaba poder sacarle un par de respuestas antes que me echara del recinto. Ella miró hacia todos lados, “Sígame” No dijo nada más hasta que llegamos a una oficina vidriada en las cuatro paredes, desde donde se podía ver todos los escritorios del salón. Se detuvo frente a la puerta “Espéreme acá, ya regreso” Hice caso, pasé a la oficina y me senté. Solo había una mesa de fórmica y cuatro sillas que hacían juego. Ella regresó unos minutos después con dos tazas de cerámica y un expediente incómodamente sujeto bajo su brazo derecho. El olor al café inundó la pequeña oficina en cuanto cruzó la puerta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;Le recibí ambas tazas y me lo agradeció con la cabeza mientras dejaba caer el expediente sobre la mesa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;“Tengo muchas preguntas, pero lo importante es saber si usted tiene idea acerca de lo que el Señor Francisco Duarte estaba investigando. Él tenía varios títulos universitarios, pero se dedicó a la investigación científica en la Universidad Nacional” dijo pausadamente, mientras repasaba unas cuantas líneas que seguramente había leído un centenar de veces. Tomé un sorbo de café que me supo horrible y debe haberse notado en mi cara porque vi que ella contuvo una sonrisa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;“Él trabajaba en varios proyectos, y la mayoría eran clasificados, secretos o como quiera llamarlos. Ni siquiera a su esposa le contaba.” Fue mi respuesta con la cara más seria que pude poner. “¿Sus compañeros de investigación no le dijeron nada?” Ella me miró como desconcertada. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;“Tenía dos, el primero Walter Adán Enfield, nacionalidad inglesa, fue encontrado muerto en su bañera el mismo día de la muerte de Francisco Duarte; todavía investigamos si fue suicidio.” La miré directamente y creo que mis ojos dijeron mucho porque ella afirmó con la cabeza. “Verdaderamente extraño. El segundo lleva cuatro años de desaparecido, parece que se comunicaban esporádicamente por medios electrónicos, pero nunca develaron direcciones, ni números telefónicos. Martín Pérez Garzo, nacido en Buenos Aires aunque vivió varios años Formosa y luego se mudó a Córdoba. Ahí se pierde su rastro.” El nombre me heló la sangre, había algo en ese nombre que me erizó los pelos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;“¿Reconoce algo de esta información?” Me mostró unas fotografías que sacó del expediente. “Son garabatos que estaban escritos en una pizarra de la oficina de Francisco Duarte” Me explicó.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;Me aguanté las ganas de llorar. Sea como sea, el mensaje escrito en la pizarra era para mí. Los garabatos para ellos, mostraban una clara escritura en el Idioma de los Libres, que no sé como llegó hasta ahí. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;“Tienes que encontrarlo, porque Él también está aquí. Espero viejo que esta advertencia te llegue a tiempo. Cuida de mi familia.”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;Recordé que tenía algo muy importante que contarme, quizás parte de esas buenas noticias, era que había aprendido el idioma de mi tierra, aunque no sé como lo hizo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;Es una desgracia que mis ojos expresen tanto, sobretodo cuando tengo enfrente a una persona que puede leerla como si estuviera en español. Y tampoco sé mentir intencionalmente. “Es una advertencia, creo que la escribió para mí. La escritura es un viejo código que usábamos en antaño, él cree que su familia está en peligro.” Fue todo lo que pude tergiversar el mensaje. Me miró incrédula. “¿Un código que usaban en antaño?” Me preguntó y me di cuenta que mi apariencia dificulta aún más que ella me crea, pero mi rostro serio hizo que callara. Se apuró a pasarme otros papeles.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;La mayoría del material, eran manuscritos con dibujos y símbolos arcanos o inteligibles para mí y negaba con la cabeza cada vez que miraba algo que no entendía. Pero temía cada vez más que los flagelos de la noche cuando lo conocí hayan dejado una marca aún más profunda, una marca que también lastimara a su hija y nietos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;“Traté de contactar esta mañana un sacerdote en la ciudad de Córdoba, que dicen es experto en exorcismos y ocultismo. Pero no lo pude encontrar, dicen que salió de viaje hacia el Vaticano” Me dijo y posó su mano sobre las fotos mientras yo las observaba, justo en una que mostraba un círculo con unos símbolos similar a una carta natal. “Tampoco la conozco” me apuré a decir, aunque esta vez mentía. Ella se dio cuenta. La vi hace casi cien años, lo último que recuerdo de mi vida en mi tierra.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:100%;"  &gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Francisco estaba a punto de encontrar las respuestas. O quizás las encontró y por eso es que se puso en peligro. Lo que más temía se hizo realidad. Mi gran amigo fue muerto por mi culpa.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 51, 204);"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;~ Próxima Entrega 30 de Diciembre del 2006 ~&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2250850813724757895-4864555994592839546?l=mirkoemir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mirkoemir.blogspot.com/feeds/4864555994592839546/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2250850813724757895&amp;postID=4864555994592839546' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/4864555994592839546'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/4864555994592839546'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mirkoemir.blogspot.com/2006/12/011-23-de-julio.html' title='011 - 23 de Julio'/><author><name>Mirko Emir</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03713210847447126733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img292.imageshack.us/img292/9837/mirkoemiratbloggerst2.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2250850813724757895.post-6027524659749806929</id><published>2006-12-21T12:47:00.000-03:00</published><updated>2006-12-21T12:52:58.878-03:00</updated><title type='text'>010 - 21 de Julio</title><content type='html'>&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;La lápida dice “Francisco Duarte 1951 – 2006. Amado Esposo y Padre. Buen Amigo. Descanse en Paz”. Sencillo como él era.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Elisa nunca me culparía por lo ocurrido. La policía tomó mi declaración al día siguiente y respondí con lo que sabía: él quería decirme algo, pero no tengo idea de que se trataba, aún si me hicieran la prueba del polígrafo mi teoría estaría respaldada. La verdad es muy subjetiva si nadie sabe lo contrario. Qué asco me doy ahora.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Elisa me invitó a su casa, Francisco siempre me hacía quedar ahí cuando iba a Formosa. Él no tenía hermanos, y creo que fue por eso que me adoptó como uno. Conoció a su esposa la noche siguiente a aquella fatídica noche en el bosque y desde entonces ambos me hicieron lugar en su hogar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;La casa está muy callada esta noche, oscura de alguna forma. El amplio comedor se siente frío, alumbrado por las llamas de la chimenea que se mueven lentamente. El hijo de Cristina, la única hija de Francisco juega con primos de su misma edad en la parte posterior del comedor, donde está la mesa. Las luces de la ciudad se ven a través de las empañadas ventanas laterales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¿Qué sucedió? Quike” por fin se atrevió a preguntarme. Sus ojos cansados de llorar todavía tienen ese mismo brillo de juventud que hace 20 años, aunque parece haber envejecido en la última semana. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Su hija se sentó en el sillón a mi derecha y repartió tazas de café para todos los presentes. Había unas diez personas, y varias de ellos no conozco. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;No quería contar mis conjeturas al respecto, no rodeado de gente que no confío, así que comencé a contar lo mismo que le dije a la policía. “Pero él no tenía enemigos, ¿quién querría hacerle daño?” me interrumpió una de las mujeres, y solo me encogí de hombros. No me gusta que me estén inquiriendo, y mucho más si es gente que no considero digna de hacerlo. Es ese sistema de defensa que me ha mantenido vivo tanto tiempo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;La conversación se desvió varias veces y terminamos hablando de anécdotas, política, fútbol. Pero Pancho estaba presente y quise preguntarle a su esposa si él había adelantado en sus investigaciones sobre mí, pero luego miraba la tristeza en su rostro y no me salían las palabras.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;La noche estaba avanzada y todos se han ido a dormir. La casa estaba tan silenciosa que podía escuchar los autos a cuadras de distancia. El sofá es cómodo y tengo dos frazadas y el fuego de la chimenea para calentarme.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify; font-style: italic;font-family:arial;" class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Miro la entrada revestida de enredaderas, un lugar difícil de encontrar en esta gran tierra árida. Los cuerpos reptileanos de los guardias tendidos en el suelo. Mis espadas todavía vibran en mis manos temblorosas. “Lo hiciste bien para un principiante” me dice Cook Tutan, mientras limpia las ranuras de su maza. “Con razón el jefe Kun Kan dijo que tenías futuro. Pero no tenés que confiarte porque nuestro enemigo es un Kaisharga” Se me heló la sangre de solo pensarlo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify; font-style: italic;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify; font-style: italic;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify; font-style: italic;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Me despertaron los pasos en la escalera. Levanté la cabeza para ver quién era, aunque mis ojos todavía no se abrían del todo, y mi cabeza quiere seguir pegada a la almohada. No reconozco la silueta, y traté de despejar la mente en el segundo que la persona se pierde detrás de la pared de la escalera.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Me levanté y me muevo en silencio, descalzo. Llegué hasta la base de la escalera y definitivamente no conozco a la persona que va subiendo. Miré hacia la chimenea y veo el atizador apoyado a un costado. Lo levanté en el aire y luego de unas vueltas aterrizó en mi mano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;La persona giró, estaba a unos 10 escalones arriba, un arma en su mano. Me apuntó. Hice que su brazo se moviera bruscamente y el arma golpeó contra la pared, escuché un silbido de un silenciador y la bala pasó cerca de mi brazo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;De un salto estoy cerca de sus piernas que no me costó mucho barrerlas con el atizador. Su cabeza chocó contra uno de los escalones, pero su resistencia es extraordinaria. Es un profesional.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Escuché la puerta de una de las habitaciones, el asaltante giró sobre sí mismo y corrió hacia donde venía el sonido. Esto no está bien.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Escuché un grito apagado. Cuando llegué al final de la escalera, vi a Cristina. El tipo la tenía sujeta desde atrás y la pistola le apuntaba la sien derecha.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Dejala fuera de esto” lo dije sin siquiera pensar, quizás es a ella a quién quería. “Vos callate” me dijo con vos fría y controlada “¿Dónde están las investigaciones de tu padre?” susurró al oído de Cristina. Ella negó con la cabeza y vi lágrimas en sus ojos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Recordé los ojos de Pancho luego del disparo. No iba a dejar que esto sucediera de nuevo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Su mano derecha ya no le respondió, otra vez se movió a mi voluntad, giró lentamente y aunque él luchó para dominarla, no lo consiguió, el caño del silenciador se posó en su hombro izquierdo y el silbido fue seguido a su quejido y liberó a Cristina. No me demoré en socorrerla, la protegí con mi cuerpo y ella quedó inmóvil detrás de mío. El tipo se debatía en el suelo, pero su brazo derecho no le pertenecía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Me levanté delante de él, mi mirada era terrible y él se estremeció. “¿Qué investigación buscas?” dije y el arma le apuntó la cabeza. “Prefiero que me matés ahora, a esperar a ver que me hará Él como pago por mi fracaso”. El terror tiñó de sangre sus ojos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Llegué a su lado. “Cristina, llamá a la policía” ella me hizo caso de inmediato. Tomé el arma y me acuclillé. Toqué su cabeza, tratando de ver algo de su pasado, pero solo sentí su miedo. Uno que va más allá de cualquier cosa. Sea quién sea, es sobrenatural.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 51, 204);"&gt;~ Próxima Entrega 26 de Diciembre del 2006 ~&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 51, 204);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 51, 204);"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2250850813724757895-6027524659749806929?l=mirkoemir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mirkoemir.blogspot.com/feeds/6027524659749806929/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2250850813724757895&amp;postID=6027524659749806929' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/6027524659749806929'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/6027524659749806929'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mirkoemir.blogspot.com/2006/12/010-21-de-julio.html' title='010 - 21 de Julio'/><author><name>Mirko Emir</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03713210847447126733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img292.imageshack.us/img292/9837/mirkoemiratbloggerst2.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2250850813724757895.post-4004404163458391571</id><published>2006-12-16T12:19:00.000-03:00</published><updated>2006-12-16T13:30:06.496-03:00</updated><title type='text'>009 - 14 de Julio</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" face="arial" style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;Veo que el invierno es mucho más crudo de lo que imaginábamos este año. Espero que el mundo no esté destruyéndose de a poco, porque a diferencia de muchos, yo sí lo sentiría.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" face="arial" style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;El sonido de la pava en el fuego es opacado con la canción que suena en la radio, una música pegadiza que hace más amena la tarde fría en este invierno cruel. El teléfono me quita de mi lectura, es mi querido amigo Francisco Duarte, formoseño, descendiente de una incontable mezcla de razas que lo hacen un tipo interesante. Me dice su típica broma “hola abuelo” y luego va directamente al punto. El trabaja en &lt;st1:personname productid="la Universidad Nacional" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="la Universidad" st="on"&gt;la Universidad&lt;/st1:personname&gt; Nacional&lt;/st1:personname&gt; desde hace más de 20 años y desde que lo conozco está tratando de averiguar acerca de mi venida, el cómo y los porqués, y aunque la mayoría de las veces no me dice nada concreto, siempre tiene una nueva y mas contundente explicación pero sin bases concretas. Esta vez me dijo que vendría a Córdoba para hablar directamente conmigo, que llegaría por avión en la noche, aparentemente su asunto es muy importante como para hacer este gasto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Preparé mi departamento en el tiempo que transcurrió hasta que las luces de la ciudad ya se podían ver por mi ventana empañada en la oscuridad temprana del invierno.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Bajé cubierto por varios abrigos, a algo que todavía no me acostumbro, por mas que pasen años es al frío, pero no cambiaría por nada los días como estos, que son especiales para disfrutar unos buenos mates acompañados con tortas fritas; como siempre me decía un viejo amigo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Mi automóvil está en la cochera pública de la cuadra. Caminando hasta él tuve la sensación que alguien me observaba, de todas formas caminé directamente hacia el automóvil, sin detenerme y me dirigí hacia el aeropuerto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;El avión llegó a tiempo, pero esperé como unos 20 minutos más hasta que los pasajeros comenzaron a salir por la puerta de desembarco. Y ahí venía, vestido con su típico pullover negro, cuello de tortuga y su sobretodo marrón que le llega a las rodillas. En su mano derecha, un maletín de cuero que le da un aspecto muy a caballero ingles. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Su gesto fue alegre y parecía que le agradó mucho que yo esté esperándolo, como si no le hubiese prometido que iría.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Me bombardeó con historias desde que subimos al automóvil, hasta que nos bajamos en el garaje. Yo tenía varias cosas que contarle desde la última vez que nos vimos, pero no veo la oportunidad de hacerlo, por la cantidad que él habla, pero es algo que me gusta, por lo menos no me siento solo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;No sé porque no lo vi venir, salimos del garaje y como es costumbre miré hacia todos lados antes de echar llave al masivo cerrojo del portón. Se escuchó un soplido sordo que no llegó a retumbar en la calle vacía. Miré hacia todos lados, pero no vi a nadie, luego sentí a Francisco desvanecerse, el disparo había dado justo en su corazón. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Su cara estaba pálida y poco a poco su cuerpo se enfría. Mi angustia explotó en un instante, me concentré y levanté el cuerpo como si no pesara, sentí mis músculos inflados y tensos, pero no presté atención. Subí por el ascensor y abrí la puerta de mi departamento con una sola mano, mientras sostenía su cuerpo con la otra.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Estoy entrando y siento el teléfono que suena y llevó sonando hasta que lo acomodé en el sofá. Contesté y era Jimena, le dije que tengo a mi amigo baleado, que cortaba para llamar a una ambulancia, no hizo objeciones. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Llamé a la policía y a una ambulancia de urgencias, esta última fue la primera en llegar y la unidad del Comando de Acción Preventiva llegó un minuto después. Era obvio que Francisco ya había muerto hacía tiempo, quizás en el mismo momento que cayó al suelo. Expliqué todo a la policía como había sucedido, me preguntaron si él tenía enemigos, o razones para que alguien quiera atentar en contra de su vida. Yo no lo sabía y temí que haya sido por mi razón que le dispararon, aunque eso no lo dije. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Para mi sorpresa un taxi frena en frente y Jimena baja corriendo hasta donde yo estaba. “Estuve llamando desde hace rato, y me preocupé” su cara me lo dice todo. “Tendrá que ir mañana a firmar su declaración en la central, sin falta” me dice uno de los policías y afirmo con mi cabeza mientras veo que la ambulancia se lleva el cuerpo de Francisco.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Me excusé con los policías, y entramos al edificio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Estuvimos en silencio mientras preparé dos cafés. Ese silencio me abrumaba, así que encendí la radio para escuchar algo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;“¿Estás bien?” me preguntó tímidamente. Es inusual que no tengamos ganas de hablar. Negué con mi cabeza. “No estoy bien” ¿Cómo podría estarlo? Es esa sensación de impotencia que hace un nudo en tu garganta, creo que todo el mundo lo ha sentido en algún momento; una de las cosas que nos dice que no somos todopoderosos, que en cualquier momento las situaciones se salen de nuestro control, o nos damos cuenta que nunca lo estuvieron. Ya había sentido esta sensación antes, sí, él día que Sara murió.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Ella se acercó y solo pude abrazar su cintura. No pude llorar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;i style=""&gt;Escuchaba claramente las pisadas de la tropa en los llanos yermos del desierto, faltaba muy poco para llegar a nuestro destino y enfrentar la batalla que definiría nuestra supervivencia, el premio, seguir siendo libres. Como siempre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;i style=""&gt;Los tres marchábamos al frente de la tropa “Rikus ya sabe que llegaremos atrasados unos minutos, pero somos el elemento sorpresa y los etarras demostraremos que somos los mejores ¿Cierto muchachos?” se escuchó la voz de Cook Tutan con toda su fuerza. Con la misma fuerza respondieron al unísono sus soldados.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;i style=""&gt;Sentí una creciente estática en el lugar, y ante nuestros ojos se mostró en un segundo la figura más espantosa del mundo, sus garras afiladas y sus mandíbulas del tamaño de tres hombres. Todo se congeló, como si el tiempo no pasara.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;i style=""&gt;La mitad de la tropa cayó muerta del miedo. El Dragón nos miró, su garra derecha giró y todo lo que Cook llevaba encima explotó. No pudimos reaccionar. “Sara Kan, niña insolente. ¿Quieres seguir el camino más peligroso, verdad? Quieres mi poder” y su vos desmayó a otros tantos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;i style=""&gt;Sus garras atacaron con una celeridad que nunca había visto y vi a Sara caer unos cuantos metros hacia un costado, su otra garra se enterró en la arena. Solo escuché su grito. Las fauces del Dragón se abrieron y supe en ese momento que la mataría. Usé casi todo mi poder, la levanté en el aire y la tiré unos metros por debajo del monstruo, para evitar su ataque. Él lo supo, se volteó y sentí su cola barrerme no sé cuanta distancia, escupí sangre y barro. Levanté mi cabeza para ver como la criatura aspiraba la arena del desierto y mezclada con fuego la escupió hacia mi mujer. La vista se me nubló. Sentí una sonrisa malvada en ese rostro terrible. Juntó sus manos y una bola de fuego se formó entre sus palmas, miró el suelo donde Sara yacía ya sin vida y la descargó con toda su saña. Luego desapareció.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;i style=""&gt;Sentí esa sensación de impotencia, no pude descargar mi ira y mi grito de venganza salió desde mis entrañas y se escuchó por todo el desierto.&lt;/i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Creo que ese día fue cuando decidí convertirme en el ser que cambiaría la historia del mundo. Ese día me uní con más fuerza a la misión de mi hermano Cook.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Al mirar a los ojos de Jimena, veo mucho de Sara en ella, aunque sé muy bien que nunca serán la misma persona. Esta fue la primera vez que la besé. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 51, 204);"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;~ Próxima Entrega 20 de Diciembre del 2006 ~&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 51, 204);"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2250850813724757895-4004404163458391571?l=mirkoemir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mirkoemir.blogspot.com/feeds/4004404163458391571/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2250850813724757895&amp;postID=4004404163458391571' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/4004404163458391571'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/4004404163458391571'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mirkoemir.blogspot.com/2006/12/009-14-de-julio.html' title='009 - 14 de Julio'/><author><name>Mirko Emir</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03713210847447126733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img292.imageshack.us/img292/9837/mirkoemiratbloggerst2.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2250850813724757895.post-2106778792726587378</id><published>2006-12-12T15:28:00.000-03:00</published><updated>2006-12-12T15:30:59.578-03:00</updated><title type='text'>008 - Pasado: La Niñez</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;Creo que esta historia la he contado en el pasado. Recuerdo habérsela contado a Sara en una ocasión. Cierro los ojos para ver nuevamente la hermosura que caracterizaba a Sara, en aquella mañana clara de Tyr. Tratar de recordarla me alivia el corazón, aunque más no sea por unos momentos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;La veo caminando por su habitación vestida solamente con su pulsera verde. Se coloca una túnica fina, antes de sentarse a mi lado en su cómoda cama.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;Todo aquello me parecía irreal, como si fuese un sueño que podría terminar en cualquier momento y despertar en la maloliente celda del foso de esclavos, esperando mi turno para mi próximo combate en la arena de Draj. Aquél día ella quiso saber sobre mi familia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;“No sé Sara, no recuerdo mucho de ellos. Fue mi primer respuesta, aunque luego seguí contando lo mismo que te contaré ahora”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;Nací en una Ciudad Estado llamada Draj, en una tierra muy lejana. No sé donde ubicarla, pero solo sé que no es en este mundo. Fui vendido como esclavo, cuando era muy pequeño a un funcionario de esa ciudad. Amagone, era el nombre del infame, un Templario de poco rango pero típicamente burocrático y avaro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;A veces puedo sentir sus latigazos en mi espalda, y en esos momentos me gustaría ser yo quién hubiese acabado con su patética vida, pero el destino no quiso que fuese así. Cuando tenía unos nueve o diez años, todavía no sabía nada sobre poderes mentales, aunque mi voluntad era fuerte. Una mañana el hambre me llevó a cortar una manzana de un árbol que estaba desde hacía mucho tiempo en el patio central de la estancia, sabiendo de antemano que si me descubrían, seguramente me costaría la vida. Uno de los criados, uno de esos pagados, me vio por casualidad desde la ventana de la cocina y de inmediato el Señor de la casa se enteró de lo sucedido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;Unos minutos después estaba colgado de mis brazos en ese mismo árbol, casi suspendido en el aire. El patio fue ocupado por todos los criados y esclavos de Amagone para mostrarles la lección de mi insolencia. Al verlo venir hacia mí con un látigo en sus manos un coraje brotó desde mis entrañas y por primera vez sentí una sensación extraña recorrer todo mi cuerpo. No sé como describir la cara de desesperación que tenía el infeliz al ver que ninguno de sus golpes me afectaba en absoluto. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;Una de las criadas me miró para que cortara mi actitud, y me di cuenta que si seguía haciéndolo, solo lograría enfureciéndolo. La mujer ya había visto lo que su amo podía hacer cuando se ensañaba contra de un esclavo y solo aflojé el cuerpo. Creo que fue la paliza que más me ha dolido en toda mi vida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;Tenía unos doce años, cuando me dijeron que mi amo tenía una extraña enfermedad que había contraído tiempo atrás en uno de sus viajes. Nunca se hizo tratar, creo que por avaricia más que todo. Ofrecía muy poco dinero al que fuese capaz de sanarle, pero día a día las llagas era mas visibles. Pero contactó un tipo extraño, un “profanador” o mago oscuro, como quieras llamarle, y este le dio la solución. Le informó de algo que ni siquiera yo sabía, y era que yo poseía la habilidad de absorber las enfermedades.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;No logró obligarme a usar mi poder, aunque utilizó varias formas de flagelos. Una mañana vi entrar a mi madre a donde me tenían recluido; me contó que mi hermano mayor había contraído deudas con mi amo y éste quería que yo pagara por la mitad de esa deuda. Mi madre, era una de las personas por las que hubiese muerto, y eso es lo que hice. Para que veas su deuda sería tan poco como 10.000 pesos ley, o menos; y si yo no accedía, entonces de seguro mi madre y mis hermanos deberían ser vendidos como esclavos. No lo hice por mis hermanos, si no por ella.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;En el cuarto de aquel infeliz, toda su familia me estaba esperando y podía sentir sus miradas quemando mi piel. Apoyé mis manos en su pecho y solo pensé en que se terminara pronto. Por un segundo pensé que mis hermanos me lo agradecerían, creo que solo un niño pensaría así antes de morir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;El dolor me volvió a la dura realidad. Era un dolor que nunca antes había experimentado y no me gustaría volver a sentir. Vi mis brazos todos cubiertos de ampollas, mis heridas del pecho supurar un asqueroso y viscoso humor y el cuerpo de aquel bastardo recuperando su salud, mientras yo moría en el acto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;Creyeron que estaba muerto, y de alguna forma tenían razón. Mi cuerpo ya no servía para los trabajos de la casa y fui vendido nuevamente. Yo no sé como sobreviví, lo único que recuerdo es que desperté en una celda de la arena de gladiadores de la ciudad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;Ahí un gladiador, famoso por su infamia me enseño los primeros pasos para la práctica de la psiónica, el uso de poderes mentales, o como lo llaman en mi tierra, El Sendero. Este gladiador de nombre Alfrodo, me enseño como despertar poco a poco los poderes que tenía dormidos en mí. Aunque él murió poco tiempo después en manos de otro gladiador en esa misma arena. Luego me relacioné con un tipo muy frío al que llamaban Trugran Encantador de Serpientes, y fue él quien me enseñó como utilizar la cimitarra. De relacionarme con él y sus criaturas, comencé a tener una actitud mucho más dura frente a todo y eso me hizo sobrevivir en la arena. Aunque él tuvo el mismo destino que mi primer maestro, y murió a manos de una gladiadora de nombre Ular Lael, que por cierto era muy fuerte.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;Cuando tenía unos 18 años de edad y varias batallas en la arena, que había sobrevivido gracias a mi fuerza y resistencia; el maestro de la arena decidió llevarnos a una ciudad muy al sur para competir para la reina de ese lugar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;Habíamos llegado a la mitad del trayecto cuando escuchamos explosiones en los primeros carros de la caravana y luego en los más cercanos. Vimos arder repentinamente varios de los vagones y finalmente una explosión destruyó parte de nuestro carro y pudimos escapar. Ese día realmente fui la persona más feliz del mundo, solo tomé una cimitarra de uno de los cajones y corrí desesperadamente hacia una pequeña montaña. Ahí me reuní con tres compañeros y comenzamos a caminar hacia Tyr, la única ciudad libre que conocíamos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;Aparté unas ramas y pude ver con agrado las luces de la estación de servicios y el parador. “Creo que ya hemos llegado, Francisco”. Las mujeres nos habían seguido en silencio, quizás escuchando todo lo que había contado, aunque parecían sumergidas en sus propias penas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;“En serio que es difícil de creer en esa historia. ¿Y si nació y creció en ese lugar que dice, cómo hizo para llegar hasta acá?” lo miré con cara compasiva, después de todo no pensaba que me creería. “Quizás mas adelante te cuente más, si así quieres”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 51, 204);"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;~ Próxima entrega 16 de diciembre del 2006 ~&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 51, 204);"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2250850813724757895-2106778792726587378?l=mirkoemir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mirkoemir.blogspot.com/feeds/2106778792726587378/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2250850813724757895&amp;postID=2106778792726587378' title='8 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/2106778792726587378'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/2106778792726587378'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mirkoemir.blogspot.com/2006/12/008-pasado-la-niez.html' title='008 - Pasado: La Niñez'/><author><name>Mirko Emir</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03713210847447126733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img292.imageshack.us/img292/9837/mirkoemiratbloggerst2.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2250850813724757895.post-7437633511125112176</id><published>2006-12-08T02:30:00.000-03:00</published><updated>2006-12-08T02:33:56.914-03:00</updated><title type='text'>007 - 30 de abril de 1983 – 3ra Parte</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" face="arial" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Aunque he vivido muchas batallas, he participado en guerras, todavía no me acostumbro al olor ácido de la sangre y mucho más cuando es de personas. ¿Hasta dónde puede llegar la locura humana, o la avaricia? Sacrificar vidas humanas para ver si alguna criatura sobrenatural tiene las ganas de venir a atenderlos. Que ilusos.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;El bosque ha sido arrasado en un círculo, y todos los árboles forman parte de la fogata o ahora ceniza que se confunden con la sangre y el barro en algunas zonas de la explanada. Miro el suelo desde donde estoy parado, todavía en la protección de los últimos árboles puedo ver un círculo pintado con alguna sustancia viscosa, que no logro distinguir por las luces y penumbras producidas por la gente bailando alrededor del fuego.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Ya pasó el tiempo en el cual saltaba con mis espadas en las manos y todo terminaba en un baño de sangre. Al menos ahora me contengo aunque el corazón salta de la misma forma que lo hacía en esos momentos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;El ritual ha comenzado hace tiempo, por lo que veo, pero aún así siguen muy concentrados en sus plegarias. El tipo en el centro alza sus brazos y puedo ver claramente cicatrices en los antebrazos, algunas muy recientes, hechas quizás con un cuchillo desde la muñeca al codo y entiendo por un segundo como puede ser capaz de estas acciones. No quiero ser escrupuloso, pues es simple, yo también he matado y muchas veces no me he arrepentido de eso. Pero todavía me da escalofríos la gente que lo hace por satisfacerse. ¿Soy hipócrita?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;¿Por qué pienso en cosas como estas, precisamente en estos momentos?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Me llamó la atención alguien parado al otro lado de los que bailan, es como si no perteneciera al grupo, pues sus ropas no son extravagantes y solo parece observar. Su mirada es extraña, como si le agradara lo que ve. Siento algo inquietante en este tipo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Su mirada se fijó en mí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;De repente los cantos cesaron, las mujeres que bailaban se detuvieron y sentí la mirada de todos, al unísono. No me sentí amenazado por ninguno, más allá que vi las ganas de hacerme parte de los cadáveres. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;El tipo de la túnica bajó de su estrado, no hay seguridad en sus pasos. La espada en mi mano parece tener un peso inesperado en sus espíritus. Se me ocurrió que si hubiese aparecido en el centro del círculo quizás me hubiesen adorado; una sonrisa siniestra se dibujó en mi cara y una sombra de miedo en la de ellos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;El momento para hablar había pasado y en cualquier caso no tengo mucho que decirles, salvo quizás preguntarles “¿Realmente creían que alguien iba a venir a cumplirles sus deseos?”. Creo que lo dije en voz alta “pueden derramar la sangre de miles de personas y el resultado sería el mismo”. Sus ojos aún estaban desorbitados y el aire se llenó de los gemidos de los que aún no estaban muertos. Recorrí toda la explanada con la mirada, y entonces me escucharon. Vi lágrimas en algunos rostros, dos de las jóvenes miraron sus cuerpos desnudos y cayeron al suelo como si el dolor que habían producido en otros, ahora lo sintieran ellas mismas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;“El Señor Mephistopheles nos escuchará y el que no esté de su lado cuando llegue, sufrirá los nueve infiernos pero en vida.” gritó el hombre de la túnica. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;“Por mí pueden abrir un portal al infierno y meterse de cabeza si eso es lo que quieren, pero lo que no soporto es ver las vidas que han desperdiciado para conseguirlo” Si derroto a este loco, seguro que las mujeres podrán salir de esto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Mis músculos se tensaron y apreté la cimitarra en mi mano. Di un salto hacia el frente golpee con canto de la hoja en su cara, su capucha cayó hacia atrás. En su frente estaba el mismo dibujo que vi en los hombres que me atacaron. Sus ojos se pusieron en blanco y de su boca comenzó a soltar una mezcla de saliva y sangre; las mujeres retrocedieron. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Su cuerpo se hizo más grande y su piel se curtió como si se hubiese estirado demasiado. Comenzó a respirar con dificultad, sus dedos se estiraban y luego presionaba su mano con fuerza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;“Eso es porque tomó de mi sangre” dijo una voz desde atrás; había estado oculto, pero ahora dio un paso hacia el claro. Era el mismo tipo que yo había visto hacía unos instantes. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;“¿Y tú quien eres?” parecía que era el que había ideado toda esta matanza. Una mujer de piel muy pálida y cabellos largos, lacios y negros le abrazaba la cintura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;“Ah, sí … presentaciones” dijo sonriendo, hay algo maligno en sus ojos oscuros. Sus palabras fueron decoradas por los lamentos de los moribundos. “Si logras matarlo antes que él a ti, responderé a todo” y el monstruo pareció entender que esta era la orden para atacarme. Se acercó y sentí el suelo vibrar bajo mis pies, debe tener mucha fuerza. Adelanté un paso y lo ataqué con todo, pero su piel solo se cuarteó un poco. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Lo miré, realmente estaba preocupado, mi espada puede vencer hasta la criatura más dura. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Su golpe dio directamente en mi rostro y sentí la sangre recorrerlo; me golpeó tan fuerte que me hizo chocar contra un árbol. “No deberías subestimar mi creación” dijo con malicia. No lo haré de nuevo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Me levanté y concentré mi mente, tengo que utilizar su fuerza. El monstruo no se movió de su lugar, estaba parado al borde del círculo. Cerré mis ojos, sentí la adrenalina corriendo por mi cuerpo. “Ya veo, el círculo no es para llamar a un diablo, es para no permitirle a este monstruo salir de él” Ya tendré tiempo de preguntarle o quizás no quiera hacerlo. Mis músculos se tensionaron nuevamente y entré al círculo de un salto, la criatura me estaba esperando y su golpe fue certero por segunda ocasión, sentí la corriente recorriendo cada centímetro de mi cuerpo, y la misma energía salió por el filo de mi cimitarra en el momento que golpee su pecho, y su carne se quejó como un madero viejo. Su vida se escurrió por la hoja de mi espada y curó mi herida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Alzó su mano y sus uñas habían crecido en algún momento, hasta semejar unas grotescas garras. Golpeó mi hombro y nuevamente sentí la energía recorrer mi cuerpo. Mis dedos temblaron unos segundos; di un paso fuera del círculo, sabía que si seguía luchando, él moriría y dudé en hacerlo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;“¿Crees que es humano todavía? ¿Qué sucede? Él es un monstruo ahora y ya no tiene remedio, desde el mismo momento que aceptó hacer tratos con los diablos” lo miré para que dejara de hablar, y solo descubrí que estaba diciendo la verdad. Miré nuevamente al monstruo, no tengo otra salida que matarlo. Bajé mi espada y miré la cara de desilusión del tipo. Levanté mi otra mano y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;apunté a su creación. Escuché el ruido que hacían los huesos del pecho y él vio un gran hueco en su espalda, las mujeres gritaron aterrorizadas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;El cuerpo cayó inerte al suelo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Lo miré como esperando respuestas. “Me llamo Artelex” dijo, pero ese nombre no me representaba nada, más allá de lo extraño. Sonrió nuevamente. Este tipo tiene algo que me encrespa los nervios. El silencio llenó el lugar, ya no escucho los lamentos. “Soy el hijo del diablo” dijo y las sombras parecieron cubrirlo de repente. Me dio la sensación que algo le faltaba en su cuerpo. Quizás esas alas de oscuridad que veo en mi mente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Las mujeres lloraban y yo no me animé a seguirlo, creo que ya hice demasiado por una noche. Me quedé unos segundos ahí parado pero no pude llorar, ni decir palabra. ¿Qué puede decir alguien en un momento así?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;“Ayudame” escuché entre los cadáveres. Alguien está vivo. Me apuré a buscarlo y encontré a un joven, estaba muy malherido, con un corte en su abdomen. “No quiero morir” me dijo sin abrir los ojos. ¿Cómo podía confiar en alguien que no veía después de lo que le hicieron?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Apoyé mi mano sobre su herida y sentí que un poco de mi vida se iba por ella. Sus heridas cerraron inmediatamente. Abrió los ojos sorprendido, y se incorporó.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;“¿Quién sos?” dijo, solo pude sonreír. “Si te lo digo, no me creerías” respondí. “Gracias por todo, soy Francisco Duarte”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;“Luego de haber visto lo que puede hacer, le creería cualquier cosa”. Miró a las mujeres y sus ojos se llenaron de odio. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;“Ellas no sabían lo que hacían”. Me apuré a decir “Ahora volvamos a la estación de servicios”. Tengo que liberar esta energía sino me las veré feo. Caminé hacia un tronco a un costado y descargué un golpe sobre él que lo rajó a la mitad. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;“En el camino te contaré mi historia”. Creo que puedo hacer eso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 51, 204);"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;~ Próxima entrega 12 de diciembre del 2006 ~&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 51, 204);"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 51, 204);"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2250850813724757895-7437633511125112176?l=mirkoemir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mirkoemir.blogspot.com/feeds/7437633511125112176/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2250850813724757895&amp;postID=7437633511125112176' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/7437633511125112176'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/7437633511125112176'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mirkoemir.blogspot.com/2006/12/30-de-abril-de-1983-3ra-parte.html' title='007 - 30 de abril de 1983 – 3ra Parte'/><author><name>Mirko Emir</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03713210847447126733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img292.imageshack.us/img292/9837/mirkoemiratbloggerst2.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2250850813724757895.post-6620595113751586729</id><published>2006-12-04T12:00:00.000-03:00</published><updated>2006-12-04T13:02:59.996-03:00</updated><title type='text'>006 - 30 de Abril de 1983 - 2da Parte</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;He corrido en la espesura por no sé cuanto tiempo. Y aunque estoy seguro que mi dirección es norte, no estoy seguro si la estación de servicio esté a mis espaldas. Hay sonidos por todos lados, aunque los cánticos frenéticos me llegan claramente pero a su vez escucho los ecos en otros puntos del bosque.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;El suelo se hace cada vez más irregular y en la oscuridad no puedo distinguir si estoy pisando raíces, rocas o lodo. Disminuyo la velocidad y me concentro unos segundo con los ojos cerrados, al abrirlos puedo distinguir las formas dependiendo de su calor y por lo menos ahora podré saber donde estoy parado. Miro a mis alrededores, pero no veo a ninguna persona en la zona. ¿Dónde estoy? No sé para donde avanzar y el lugar realmente es pesado, cuesta respirar con normalidad y todo parece hostil, incluso las pequeñas criaturas nocturnas que pululan buscando alimento. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;El sonido de mis pasos se confunden con los sonidos nocturnos y los cánticos ya no son tan claros, ¿será que me he alejado? No lo creo, seguramente solo dejaron de gritarlos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Esto me da mala espina, no sé a lo que me estoy enfrentando aquí, aunque si están festejando la última Noche en la que las Brujas podían bailar y satisfacer a su Señor, no es nada bueno lo que voy a encontrar. Pero intento tranquilizar mi mente, la mejor defensa es el coraje y no puedo rendirme al temor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;La luna llena se alza imponente en el cielo despejado de abril, pero los árboles altos hacen que las sombras reinen a mi altura. Es una buena idea subirme a alguna rama alta para ver si puedo encontrar un punto de referencia en este laberinto natural. Me aferré a un viejo árbol cuyas raíces salían como tentáculos de su base y comencé a trepar; no me costó mucho llegar a una altura considerable, las ramas aún eran gruesas y me sostengo de una mientras piso una inferior. Giro cuidadosamente, mirando todo el bosque ¿Dónde están? No puedo distinguir siquiera la ruta o el parador. Veo que la humedad es grande y una densa neblina decora la copa de los árboles en una dirección que ahora no estoy seguro que sea el norte. Es lo único extraño que logro ver desde acá y creo que será lo único que me guiará a algún punto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;“No me queda más remedio que seguir en esa dirección”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;No sé que hora es, ni cuanto tiempo habrá pasado desde que dejé la estación de servicios. Pero eso tampoco me inquieta demasiado en este momento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;i style=""&gt;“¿Cuánto tiempo llevamos perdidos en este laberinto?” dice una voz impaciente. “No podríamos saberlo, sin referencia solar y teniendo que descansar luego de cada pelea, que parecen no acabarse nunca” contesto con los ojos cerrados. “Deberían agradecer que encontramos curaciones y alimento en los rincones menos pensados” acota la voz ronca de mi amigo Cook Tutan. No puedo negar que esto parece un juego retorcido de un niño con un puñado de hormigas en su caja de arena, poniendo trampas y enemigos en cada recoveco. Lo único que sé es que saldré de este hueco para poder contar la hazaña.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Y logré superar aquella dura prueba, y salí a la luz del desierto. Cada vez que recuerdo esas semanas dentro de aquel infierno me regocijo de poder estar aquí, vivo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;La niebla ahora es visible, llegué por fin al lugar que había visto desde la copa del árbol.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Fue como cruzar una puerta con una cortina en ella, luego no llegaba a ver más allá de unos centímetros de mi propia nariz. No hay sonidos aquí, ni siquiera mi propia respiración. El corazón se aceleró, de repente me sentí en peligro; es como si estuviese rodeado. Metí mi mano en mi bolsillo trasero y saqué mi pequeña bolsa, un poco más grande que una billetera, aparentemente vacía, pero contiene muchos secretos. Meto mi mano y el brazo se hundió hasta el codo dentro de la abertura; al sacarla, extraje mi cimitarra y repito la operación, esta vez sacando un antiguo anillo que hacía tiempo que no usaba, me lo coloco y susurro “Pelderas”, la palabra se perdió instantáneamente en este terrible silencio. Para mi agrado el anillo se iluminó tenuemente y sentí un cosquilleo por toda mi piel. Ahora puedo seguir adelante.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Avanzo, ahora con más precaución pero decidido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Siento pasos a mi alrededor, el primer sonido que escucho desde hace minutos; son como hechos por personas pesadas, algunos discordantes entre sí. Sigo avanzando, pues quiero llegar al centro de todo esto, siento que me toparé con un ejército en cualquier momento, o con algo peor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Algo se arrastra cerca de mí, y me hizo desviar la mirada sin poder distinguir que era. Sonidos fantasmales surgen de todos los rincones, trago saliva y continúo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Veo dos figuras dibujarse en la niebla justo delante de mí. Son humanos de eso estoy seguro, sus cuerpos enormes, espaldas anchas y brazos prominentes. Leñadores de esta zona, seguramente. “Señores, ¿me podrían ayudar? Estoy perdido” me apuré a decir, y no sé porqué, es como una mala costumbre aunque sé muy bien que no encontraría gente amable en un bosque donde escucho solo ruidos macabros por doquier; pero si yo camino por aquí, ¿porqué no puede haber otra gente amable también? Que inocente pensamiento, creo que mi amigo Cook Tutan se reiría de mí. Evidentemente estos no lo son. De hecho no creo que estén vivos: sus ojos hacia atrás, uno lleva una escopeta y el otro un rifle, la piel de sus gargantas ha sido estirada y esta plegada hacia el frente y prensada con un alfiler que brilla tenuemente, y un dibujo en su frente que no sé interpretar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Levanta la escopeta y si no hago algo de seguro algo malo me pasará. Es como un acto instintivo, el protegerme, lo he hecho casi desde niño. Apunta directamente a mi pecho, yo sé que no soy a prueba de balas; dispara pero los perdigones no llegaron a &lt;st1:metricconverter productid="30 cent￭metros" st="on"&gt;30  centímetros&lt;/st1:metricconverter&gt; de mi cuerpo y cayeron al suelo mohoso como si hubiesen rebotado contra una pared metálica. Estiré mi brazo y dejé que la cimitarra resbalara por el caño de la escopeta hasta llegar a la culata y ahí golpee su brazo con fuerza; se desprendió un instante después pero no hay vida en su cuerpo que mi espada pueda absorber. Él solo sostuvo la escopeta con la otra mano, como si nunca hubiese tenido dos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Su compañero se alejó unos pasos, como si supiera que él es el siguiente y me apuntó con su arma directo a mi cara, lo miré de reojo. Ese momento cuando el martillo golpea la cápsula y el proyectil sale disparado, dispersando la niebla, es como si todo sucediera en cámara lenta. La vi. Mi protección no la detuvo, también lo vi. El proyectil dio justo debajo de mi ojo. No sentí dolor, mi piel se hizo dura como roca, en ese mismo instante y doy gracias a mi anillo por ello.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Mi siguiente corte fue a su cuello y la hoja pasó limpiamente, no me detuve a pensar e hice lo mismo con el segundo. Intentó dispararme nuevamente, pero mi cimitarra movió el caño de su arma justo en el momento que escuché el disparo. No demoré en reaccionar y su cuerpo cayó inerte a mis pies.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Esto es mas serio de lo que yo pensaba, ¿qué es esto? No tengo que pensar mucho para darme cuenta que estoy enfrentando a alguien que tiene el poder para levantar a los muertos, y eso en este mundo no es algo normal. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Comencé a correr nuevamente, no quiero toparme nuevamente con alguna otra de esas criaturas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Escucho los cánticos nuevamente y esta vez a unos cuantos metros de distancia. La niebla se abre de a poco y ante mí un pequeño claro de árboles tumbados, una gran fogata y una fiesta de depravación y muerte. Las mujeres repiten a gritos aquella plegaria que no llego a entender. Hay personas que han sido desangrados hasta morir. Reconozco algunos pasajeros del bus, sus quejidos forman una especie de siniestra melodía entre los gritos de las mujeres.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;En el centro un hombre de túnica oscura alza en su mano derecha una copa y en la otra una especie de medallón. Creo que descubrí lo que está sucediendo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; &lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 51, 204);"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;~ Próxima entrega 8 de diciembre del 2006 ~&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2250850813724757895-6620595113751586729?l=mirkoemir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mirkoemir.blogspot.com/feeds/6620595113751586729/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2250850813724757895&amp;postID=6620595113751586729' title='13 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/6620595113751586729'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/6620595113751586729'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mirkoemir.blogspot.com/2006/12/005-30-de-abril-de-1983-2da-parte.html' title='006 - 30 de Abril de 1983 - 2da Parte'/><author><name>Mirko Emir</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03713210847447126733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img292.imageshack.us/img292/9837/mirkoemiratbloggerst2.jpg'/></author><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2250850813724757895.post-2532645147902134124</id><published>2006-11-30T17:00:00.000-03:00</published><updated>2006-12-01T02:02:25.388-03:00</updated><title type='text'>005 - 30 de Abril de 1983</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p face="arial" style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;Ya ha pasado un año desde que estoy en el chaco formoseño. Algo que me gusta mucho de esta región son sus bosques, ese color rojo de su tierra y ese olor característico en el aire, que no sé de donde sale pero es como si llenara los pulmones y revitalizara el cuerpo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p face="arial" style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;Estuve en el este un par de meses, en la ciudad de Clorinda, al límite con Paraguay.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p face="arial" style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;Es sábado y aunque no he dormido mucho, tomé el bus a las 9:30 de la noche con destino a la ciudad de Espinillo a unos cuantos kilómetros de la frontera norte. Es un pueblo tranquilo, y espero pasar una semana disfrutando del campo en una pequeña estancia cerca de la ciudad; propiedad de Juan Antonio Kelmman, dueño de la compañía para la que empecé a trabajar a finales de septiembre pasado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p face="arial" style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p face="arial" style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;El sonido monótono de los neumáticos del bus, la oscuridad afuera y esa luz roja mortecina en el pasillo conspiran para que el sueño se adueñe de los pasajeros.&lt;/span&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;“Hey, ya dejá de dormir que si yo no puedo estar en mi colchón de paja, vos tampoco podés estar en tu cómoda cama con sábanas lujosas” me despierta una voz ronca desde la puerta de mi habitación, y veo la agradable figura de mi amigo de toda la vida. Bueno, agradable para mí, pues él es como mi hermano, ese que todo el mundo tiene en algún lugar. Si tendría que describirlo, ahora podría hacerlo porque conozco el nombre que le dan en este mundo, le llaman centauro. Definitivamente, sé que esto es un sueño, pero es como si no quisiera despertar y esa angustia ahoga el recuerdo. Por unos segundos puedo escuchar nuevamente los neumáticos en el asfalto y de nuevo veo la luz en mi ventana, y siento el calor de la mañana que entra con una brisa suave. “¿Qué pasa Quike? ¿Estás preocupado por el viaje a Nibenay? Si querés te podés quedar y yo voy solo a hacer el trato con &lt;st1:personname productid="la Casa Comercial" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="la Casa" st="on"&gt;la Casa&lt;/st1:personname&gt; Comercial&lt;/st1:personname&gt; Shom.” Dice haciendo una mueca en su boca. Yo sabía que eso era un error.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;Abrí los ojos lentamente, el bus estaba detenido. No sé que lugar es este, miro a través de todas las ventanillas, pero no logro reconocer nada del entorno. Un cartel publicitario, brilla en el parador. Parece que soy el único pasajero que se despertó; me levanto con pocas ganas, pero es esa curiosidad nata en mí que no me va a dejar dormir hasta que sepa donde estoy y porqué estamos detenidos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;El chofer no está en su asiento, así que bajo para buscarlo afuera. En el segundo siguiente me invade el olor penetrante del aceite que los camiones dejan en el estacionamiento del parador y el frío de la noche. No se ven personas cerca, y miro hacia el interior de la estación de servicios; ahí veo unas cuantas personas que caminan dentro de un salón bien iluminado, cuando me alejo del bus en dirección a la estación escucho la voz del chofer “tuvimos un problema y vamos a tener que quedarnos acá hasta la mañana” me dijo con voz adormecida, y bostezó profundamente mientras entraba al bus “yo dormiré, haga lo que quiera mientras esté acá antes de las 10 de la mañana”. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;“Oiga, ¿Dónde estamos?” pregunté antes que termine de entrar. “Estamos en un pueblo que se llama Laguna Blanca, cerca del Parque Nacional Río Pilcomayo”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;Camino tranquilamente hacia el salón, porque tengo tiempo de sobra, y creo que comer algo me va a sentar bien. Pienso que tengo que llamar por teléfono para avisar que el bus llegará retrasado a la parada, no quiero errarme con el chofer porque sino no voy a saber como llegar hasta la estancia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;El lugar tiene algo extraño, más allá de ese olor penetrante en el aire y el frenético tintineo de las lámparas de esa publicidad. Algo que adormece el cuerpo y cansa de alguna forma la mente. Veo el típico cartel con el dibujo de un hombre para señalar la entrada al baño. Creo que sería mejor que me lave un poco la cara, si no quiero quedarme dormido sobre la taza de café.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;Los baños no son tan limpios como uno espera, pero por lo menos no veo nada extraño. Los azulejos de las paredes parecen haberse deteriorado por el moho y ahora capas de tonos marrones se ven por todo el lugar. Mojo mi cara y detrás de la nuca; el agua está fresca y despeja esa nube que siempre se siente al despertar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;Entrando al salón no veo a nadie en el interior, un gran mostrador con comida, lácteos, y otros productos, la maquina de café todavía suelta vapor aunque no veo a nadie para atender. “¿Hay alguien?” pregunto, tratando que me escuchen. No hay respuesta, así que salgo para buscar afuera.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;El bus no está donde lo habían estacionado y eso me parece extraño, no escuché el motor cuando se encendió, busco por el estacionamiento y veo que lo han movido hasta el otro extremo. No sé en que momento. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;Me llego y siento algo extraño, la carrocería está fría, como si nunca hubiesen encendido el motor en absoluto. No ha pasado mucho tiempo desde que yo bajé, así que debería estar todavía tibia. La puerta está cerrada con llave, y no veo al conductor, quizás está recostado en uno de los asientos de los pasajeros, pero no llego a la altura de las ventanillas. Miro hacia los costados y no veo a nadie más en el área. Siento un cosquilleo en mis dedos y algo de estática al tocar el costado metálico del bus, mis dedos se pegaron automáticamente y pude escalar sin problema el metro hasta la altura de las ventanillas. No hay nadie dentro, pero definitivamente este es el coche en el que yo vine, algunas cosas no están bien. Caminé silenciosamente pegado todavía a la chapa y las ventanillas del bus hacia la parte trasera, pero nadie estaba dentro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;¿Qué sucede aquí? ¿Dónde se fue todo el mundo?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;Me concentré unos segundos y traté de escuchar más detenidamente. En ese momento empecé a escuchar un murmullo lejano, pero continuo que venía de algún lado detrás de la estación de servicios. El idioma era irreconocible, por lo menos desde esta distancia, quizás estaban a algunos kilómetros del lugar, pero definitivamente era algo, posiblemente la explicación a lo que estaba sucediendo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;Busqué un camino hacia el interior del pequeño bosque, tratando de seguir el sonido, no encontré salida por el estacionamiento, pero si a través de los lavaderos de automóviles. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;Tengo un mal presentimiento de todo esto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;El bosque se hace más espeso a medida que avanzo y el suelo está húmedo y frío. Ahora sin esfuerzo puedo escuchar los murmullos que vienen desde el norte, parecen cánticos de algún tipo, en idioma alemán. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;¿Qué fecha es hoy?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Tahoma;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El corazón me dio un salto en el pecho y un escalofrío recorrió mi cuerpo. Hoy es &lt;/span&gt;&lt;st1:personname style="font-family: arial;" productid="la Noche" st="on"&gt;la Noche&lt;/st1:personname&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; de Walpurgis. La noche del diablo.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic; color: rgb(204, 51, 204);font-family:Tahoma;" &gt;&lt;o:p&gt;~&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic; color: rgb(204, 51, 204);"&gt; Próxima entrega 4 de diciembre del 2006 ~&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2250850813724757895-2532645147902134124?l=mirkoemir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mirkoemir.blogspot.com/feeds/2532645147902134124/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2250850813724757895&amp;postID=2532645147902134124' title='9 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/2532645147902134124'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/2532645147902134124'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mirkoemir.blogspot.com/2006/11/30-de-abril-de-1983-ya-ha-pasado-un-ao.html' title='005 - 30 de Abril de 1983'/><author><name>Mirko Emir</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03713210847447126733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img292.imageshack.us/img292/9837/mirkoemiratbloggerst2.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2250850813724757895.post-7089651094618384449</id><published>2006-11-26T05:24:00.000-03:00</published><updated>2006-11-26T17:26:52.398-03:00</updated><title type='text'>004 - 5 de Abril de 1982</title><content type='html'>&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;El día de ayer estuve muy tenso todo el día. Sé muy bien que no fue un sueño, ni tampoco mi imaginación; hay un Maestro del Sendero cerca y yo soy su objetivo, aunque no sé cuales son sus intensiones sé muy bien que no son nada buenas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Me dijo que le habían pedido que me encontrara, y me imagino que se refería a los militares, tengo que ser sincero y admitir que subestimé el alcance de acción de los militares. Por otro lado, cual sería el propósito de su persecución incesante, eso es algo que me tiene algo preocupado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Miro por la ventana y veo los árboles moverse rítmicamente al compás del viento de otoño, el cielo está despejado y las estrellas ya comienzan a notarse en el firmamento azul oscuro. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Saboreo un trago de mi sopa nocturna. Con los ojos cerrados siento el viento del desierto producir esa melodía que era tan agradable y familiar en mis oídos. La garganta seca, y la lengua algo hinchada por el calor y la falta de agua. Las palabras dulces de Sara, repasando su libro una y otra vez. La voz rasposa de Jeep Gladiator se escucha en las ruinas de un antiguo parador “Aquí hay algunos cadáveres de kank, pero no hay señales de sus jinetes”. Yo sabía que estábamos en territorio enemigo y por esas zonas, cualquiera podía ser víctima de bandidos, o criaturas salvajes; así era la vida en mi tierra, luchar cada minuto de la vida para no ser víctima. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;No sé por qué pienso en estas cosas, siento nostalgia de pronto, creo que más de lo normal diría yo. Quizás sea el hecho de haber encontrado a otro psiónico en este lugar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Ayer no supe nada de él, y podría haber jurado que me haría una nueva visita. Pero es muy fácil para un telépata que ya ha contactado a alguien, poder encontrarlo nuevamente. Si he de enfrentarlo, no tendré oportunidad a menos que lo tenga enfrente de mí, para eso tengo que estar atento en todo momento, pues tendré solo una oportunidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;La noche está demasiado silenciosa, y solo el viento se hace escuchar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Una sensación de intranquilidad me hizo sacar mi espada, es esa sensación donde el corazón se acelera y frena abruptamente. Creo que llegó el momento y es raro que me equivoque, he peleado muchas batallas y todas son distintas, aunque siempre ha sido el mismo objetivo. Sobrevivir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Estoy sintiendo lo mismo que hace dos días, eso quiere decir que él esta intentando atacarme nuevamente. Cierro los ojos, y solo me imagino sentado en la cima de una montaña, hermosos colores en su tierra, un tranquilo río serpentea hacia la base, un cielo amplio y celeste. Este es mi bastión, difícil de franquear, y si quiere atacarme directamente, tiene que intentar llegar hasta donde estoy. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Sentado ahí, puedo verlo claramente, pero si no sé donde está realmente, no podré luchar contra él, solo defenderme. Su cuerpo encorvado y enjuto, su mirada desafiante. Levanta su mano derecha y su dedo delgado me señaló. ¿Dónde está?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Una luz violeta salió desde su uña, pero no llegó a tocarme. Esto no me gusta, no quiero que se prolongue demasiado, porque terminará por cansarme y eso es malo. Otro ataque y esta vez estuvo cerca. ¿Dónde está? No dice nada, ¿qué pasó con esa tendencia de los villanos a hablar cuando ven a sus presas en la mira?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;“Te encontré” digo con los labios entrecerrados, pero sirvió, desvió la vista hacia un costado y su concentración se debilitó, por un segundo pude ver la figura de alguien a su lado, alguien que no tiene protección. Algo en su pecho brilló, ¿qué es?, está todo borroso. Parece ser un colgante, una cruz de metal con una caladura en el centro. Una mesa de madera contra la pared y la ventana entreabierta, el cartel de la calle Belgrano, esquina J. P. Madryn.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;En el siguiente segundo estaba parado al lado de aquella mesa. Abrí los ojos, la habitación era humilde, solo una cama tendida con una frazada, un tapete en el suelo, sin decoración en las paredes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;“Tenían razón de lo que decían de tus habilidades” dijo un joven sentado en el tapete. A su lado un hombre de unos 40 años de edad; vestido de traje oscuro, de su cuello cuelga una cruz de plata pulida con una caladura en el centro. No me pareció que fuese amistoso, la espada en su mano me lo decía y no pude dejar de sonreír por la ironía. Dio un paso al frente y levantó un poco su espada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;“Antes que cualquier cosa, me dirías ¿quién me busca y para qué?” pero no me respondió. En vez de eso, el hombre se acercó más a mí, a no más de dos metros de distancia. “No querrás luchar cuerpo a cuerpo conmigo” dije, pero ya sabía la respuesta. No sé si me alegró esto, pero la adrenalina recorre todo mi cuerpo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Vi la figura siniestra superpuesta a la del joven, pero no dejaré que actúe de nuevo, porque si lo hace no podré concentrarme en el resto de la pelea. Es una de las complicaciones de luchar en contra de un telépata. (En un segundo puedes estar peleando en su contra y en el siguiente contra uno de tus amigos, porque él así lo decidió.)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Levanté mi espada y lo golpee en su cara antes que terminase de parpadear; inmediatamente la imagen que lo envolvía desapareció. Su guardián me atacó, su espada golpeó directamente sobre mi hombro y su cara solo se arrugó con ira cuando vio que no me había podido lastimar, en vez de eso, solo me dio más fuerza en mi siguiente ataque que fue directamente a su abdomen. Sentí su sangre recorrer las hendiduras del filo de mi cimitarra, ascender por mi mano y darme vida. La suya se escapaba, y cayó al suelo luego que retiré el filo de su cuerpo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;El joven me miró y su mirada no era la misma, ya no había ese desdén de quien sabe que tiene poder y que puede usarlo indiscriminadamente. Ahora sabe que puedo luchar contra él, y que sé como hacerlo. De hecho intentó nuevamente atacarme, y esta vez utilizó uno de los más poderosos flagelos mentales, pero en mi mente viajan miles de imágenes de mis amigos, mis recuerdos y mis ideas que puedo utilizar como barrera. Pero él no tiene protección en contra de mi espada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Tahoma;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Lamentablemente, tendré que dejar la ciudad. No quiero que me encuentren nuevamente. Esa misma noche, comienzo mi viaje hacia el norte argentino, a la hermosa y húmeda provincia de Formosa. &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic; color: rgb(153, 51, 153); font-weight: bold;font-family:verdana;" &gt;~ Próxima entrega, el 30 de Noviembre del 2006 ~&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2250850813724757895-7089651094618384449?l=mirkoemir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mirkoemir.blogspot.com/feeds/7089651094618384449/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2250850813724757895&amp;postID=7089651094618384449' title='11 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/7089651094618384449'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/7089651094618384449'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mirkoemir.blogspot.com/2006/11/004-5-de-abril-de-1982.html' title='004 - 5 de Abril de 1982'/><author><name>Mirko Emir</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03713210847447126733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img292.imageshack.us/img292/9837/mirkoemiratbloggerst2.jpg'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2250850813724757895.post-6064512591367616635</id><published>2006-11-22T16:34:00.000-03:00</published><updated>2006-11-22T16:37:17.080-03:00</updated><title type='text'>003 - 3 de Abril de 1982</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Estuve recorriendo muchos lugares en estos años, pero no tengo ánimos para salir del territorio argentino, es como si una barrera invisible me dijera que no debo cruzarla. Quizás solo es mi imaginación y lo más seguro es que esa imposibilidad, está solo en mí; pero sé muy bien que las respuestas a todo las encontraré aquí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;He cambiado mi nombre de cuando en cuando, porque no quiero levantar sospechas. Y trato de no quedarme mucho tiempo en un mismo lugar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;En estos días he estado por la región sur, un paisaje hermoso y de un clima agradable en los primeros días de abril.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Salí temprano por la calle lateral a mi casa, que lleva directamente a la avenida Antártica Argentina, una calle alegre con vistosos edificios que se mueve paralela a la costa oceánica. Entré en el bar restaurante de mi vecino, don Rodolfo Hilts, para desayunar, mi ya acostumbrado café con leche y medias lunas; él estaba de un humor inusual y en cuanto me vio entrar se adelantó secando sus manos en el delantal beige. “Me imagino que ya sabe, hemos recuperado las Islas Malvinas” me dijo con lágrimas en sus ojos. Creo que esto debe ser algún tipo de aliciente que el gobierno actual tiene que promover para mantener una unificación en el país. Por alguna razón, en estos años de ir y venir mis ideas están más en desacuerdo con los gobernantes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;El viento está más frío cuando camino por la calle hacia la zona sur de la ciudad, los sábados nos reunimos con un amigo en su casa para hablar y comer asado, que es otra costumbre que he adquirido con los años; y de la cual no me arrepiento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Al cruzar el Río Chubut, sentí una sensación muy extraña. Cerré mis ojos y una angustia invadió mi alma, al punto que llevé instintivamente mi mano al pecho y presioné mi saco con fuerza. La imagen de una mujer joven despidiendo a su amado se dibujó en mi cabeza y una tristeza hizo un nudo en mi garganta. El la tenía sostenida por los hombros, la beso y se alejó con rumbo a la estación de buses. Ella solo lo miró alejarse firme y resuelto. Sentí que a ella le gustaba mucho verlo en su uniforme militar; pero aún así no podía dejar de sentir esa angustia de saber que nunca lo vería de nuevo, y abrí mis ojos para dejar de sentir estas sensaciones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Parado frente a la casa, creo que no hay nadie en ella y eso me parece extraño; de todas maneras toco el timbre de la hermosa casa blanca con un revestimiento de mármol rosado, traídos de mi querida Córdoba. Rodeo la casa por un pasillo pequeño con piso de mosaicos rojos hasta la puerta lateral y una vez más llamo a la puerta, pero nadie responde, ni siquiera su pequeño perro. Cuando se ausenta, deja con su vecino algún recado. Pero en esta ocasión su vecino no sabe nada de él; así que tranquilamente me siento en la entrada a esperarlo, solo viendo pasar la gente por la calle de cemento añejado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Viendo que hoy no será un día común, luego de un tiempo, regreso a casa con una sensación agria en la boca. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Llega la tarde, y las nubes que se mueven rápidamente por el viento, me dan la impresión de que los minutos se mueven a la misma velocidad. Cuando miro el reloj de la pared, me señala que aún no son las 6 de la tarde. Las sombras se proyectan de una forma extraña, y al fijar mi vista en un punto de la calle los contornos de mi visión se ven con extrañas manchas rojas. “¿Qué es esto, sangre?” digo. La habitación se oscureció. Imposible que mi constitución esté fallándome.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;Mi mente está protegida, es casi un acto reflejo en este punto de mi vida, pero alguien pudo invadirla incluso así. Cierro mis ojos he intento tranquilizarme, pienso en el gran desierto donde puedo ver todas los seres que me rodean; incluso a mis espaldas, y ahí está. Una persona con aspecto siniestro, sus manos metidas dentro de grandes mangas del manto que cubre su cuerpo encorvado. “Ellos querían que te encontrara. Pero yo tengo mis propias razones para buscarte” dice con voz gastada. “Veo que no podré acercarme más y eso me agrada pues eres un digno oponente”.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="font-style: italic; color: rgb(102, 0, 0); font-family: verdana;"&gt;~ Próxima Entrega Domingo 26 de Noviembre del 2006 ~&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2250850813724757895-6064512591367616635?l=mirkoemir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mirkoemir.blogspot.com/feeds/6064512591367616635/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2250850813724757895&amp;postID=6064512591367616635' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/6064512591367616635'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/6064512591367616635'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mirkoemir.blogspot.com/2006/11/003-3-de-abril-de-1982.html' title='003 - 3 de Abril de 1982'/><author><name>Mirko Emir</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03713210847447126733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img292.imageshack.us/img292/9837/mirkoemiratbloggerst2.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2250850813724757895.post-7967358894759912247</id><published>2006-11-18T11:34:00.000-03:00</published><updated>2006-12-10T21:37:34.003-03:00</updated><title type='text'>002 - Agosto de 1979</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;¿De haber llegado a otra ciudad, hubiese sentido lo mismo que siento en Córdoba?&lt;br /&gt;No entiendo por qué, pero me he estado preguntando esto durante mucho tiempo y aunque hace más de dos años que los militares hicieron el golpe de estado, siento que todo esto me recuerda a esa vida lejana y tiempos turbulentos de Reyes Hechiceros.&lt;br /&gt;La gente trata de seguir viviendo, incluso sabiendo que tiene alguien pisándole la cabeza, por el solo gusto de saberse superior a los demás.&lt;br /&gt;El fascismo actual no dista mucho de las tiranías de mi tierra, pero llega el momento cuando la gente se cansa de esa situación y confabula para la caída de ese régimen.&lt;br /&gt;“Dos profesores de la secundaria Manuel Belgrano han sido reportados desaparecidos” me contó casi en secreto Rubén, mi vecino de piso. De donde sacó él eso, no tengo idea; lo que sé es que he visto varias personas que entran y salen de su departamento en estos días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salgo temprano en la mañana, porque me gusta caminar al colegio, aunque está a solo diez cuadras de mi edificio. Me da tiempo de revisar mis notas antes de empezar a dar la clase.&lt;br /&gt;Gracias a los Elementos, que tengo tres cursos tranquilos; adolescentes que les ha tocado un momento muy duro y han crecido rápidamente. De cierto modo los entiendo, porque yo crecí en un ambiente hostil y en esclavitud.&lt;br /&gt;Llevo cinco años enseñando historia en este colegio, y son pocas las personas que se percatan sobre mis nulos cambios de apariencia y mis alumnos me siguen llamando pelado aunque sea de cariño. Ni en sus más locos sueños pueden imaginarse que el hecho de que no envejezco es por mi fuerza mental.&lt;br /&gt;En la sala de profesores estaban todos muy callados, se los notaba preocupados y ese silencio gritaba a viva voz sus sentimientos.&lt;br /&gt;Ante mi inquisición, la profesora María José me hizo una seña y la seguí a la pequeña cocinita a un costado de la sala. En sesenta años de vivir en este mundo, el café es un de las cosas a las que más me he acostumbrado, así que con toda normalidad me serví una taza y esperé que ella hablara.&lt;br /&gt;“¿Te acordás de Antonio? ¿Antonio Robledo, el profesor de filosofía del colegio Manuel Belgrano? Su esposa habló con Miguel Angel esta mañana y le contó que su esposo no aparece desde hace una semana. Está preocupada, porque piensa que los militares lo pueden haber secuestrado” su voz fue decayendo con cada palabra.&lt;br /&gt;Mis alumnos también están un poco alterados, parece que las noticias ya no son muy secretas, y no pude dar la clase que había preparado, así que decidí hacer un debate entre los alumnos, para saber sus opiniones acerca de estos tiempos, y mi satisfacción fue grande, cuando toda la clase contribuyó; incluyendo a Roberto que es raro que muestre interés en clase.&lt;br /&gt;Me coloco mis lentes oscuros tan grandes como un puño, pero que me hubiesen sido muy útil bajo el sol oscuro de mi tierra natal. Y regreso caminando a casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es de noche y es el momento perfecto para tranquilizar mi mente y alimentar mi espíritu, así que me voy a la parte oscura de mi habitación y sentado en el suelo, sobre mi tapete preferido, me siento otra vez en mi casa de adobe en el centro del barrio de Mercaderes, y puedo escuchar la voz de mi criada Amelia, o de su esposo Mark mientras hacían sus tareas en la planta baja.&lt;br /&gt;Está ocurriendo algo en el departamento de al lado, y si me concentro más puedo escuchar incluso la respiración de la gente que está ahí, sin moverme de donde estoy sentado.&lt;br /&gt;Había dos personas hasta hace un momento, estaban comiendo y ahora sé que ellos conspiraban en contra del orden que los militares llevan en Córdoba. Pero de algún modo la policía ya lo sabía y subieron por las escaleras, eran unos cinco o seis hombres.&lt;br /&gt;El sonido de la puerta rompe el silencio del pasillo y los policías irrumpen en el comedor después de derribar la puerta y no les costó mucho capturarlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al salir al día siguiente, veo que no hay señales de violencia en el departamento de Rubén, y él se ha transformado en un “desaparecido”.&lt;br /&gt;Esta mañana estoy indeciso si hablar del tema o no. Pero he visto mucho de esto y es mi responsabilidad advertir a mis alumnos, quizás algunos cometen el crimen de confabular en contra el gobierno actual, pero otros cometen el crimen de pensar distinto, y su castigo es lo que he combatido desde mi liberación, cuando tenía 20 años.&lt;br /&gt;Terminé mi cena y comienzo mi meditación en mi lugar habitual. El silencio es abrumador, ahora que Rubén ya no está. No puedo decir que el tipo me agradaba porque realmente no lo conocía; debe ser un mecanismo de defensa, tratar de no acercarme a nadie, pues es difícil explicar muchas cosas de mí.&lt;br /&gt;Todo sucedió en un segundo, la puerta se abrió y cuatro hombres entraron al comedor, revisaron la habitación mientras dos más se adelantaron al primer cuarto, la casa está oscura, así que sus ojos no ven bien, pero al llegar a mi cuarto vacilaron un segundo, al ver el brillo de mis ojos en una esquina. Yo podía ver el calor de sus cuerpos, pero no me quedaré aquí; no quiero matarlos, con mi espada en la mano, desaparecí y en el siguiente parpadeo estaba a kilómetros de distancia de mi querida Córdoba.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2250850813724757895-7967358894759912247?l=mirkoemir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mirkoemir.blogspot.com/feeds/7967358894759912247/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2250850813724757895&amp;postID=7967358894759912247' title='11 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/7967358894759912247'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/7967358894759912247'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mirkoemir.blogspot.com/2006/11/002-agosto-de-1979.html' title='002 - Agosto de 1979'/><author><name>Mirko Emir</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03713210847447126733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img292.imageshack.us/img292/9837/mirkoemiratbloggerst2.jpg'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2250850813724757895.post-4682626296359698278</id><published>2006-11-11T15:36:00.000-03:00</published><updated>2006-11-11T15:38:59.060-03:00</updated><title type='text'>001 - Primer</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;Estuve mirando por la ventana occidental toda la tarde, y es tranquilizante de algún modo para mi espíritu inquieto de estos días, observar la primavera de &lt;st1:personname productid="La Docta." st="on"&gt;La Docta.&lt;/st1:PersonName&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;Puedo ver las casas con ese estilo antiguo, con refacciones modernas como parches de cemento más oscuro, aún cuando sus dueños se empeñaron en pintar de blanco cal para lograr una uniformidad en la fachada. Al final de la calle puedo ver claramente una de las curvas del Suquía, delimitado por un paredón bajo, manchado de moho de viejas crecientes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;Nunca pensé en ver algo así, y a decir verdad extraño de cuando en cuando el viento caliente y seco de mi tierra. En todos estos años de buscar una respuesta al viaje que realicé hace poco menos de una centuria, no he recibido, sino algunas conjeturas y nada más.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;El sol entra en el horizonte y las sierras se llenan de ese color naranja que me recuerda tanto al sol decadente, tan hermoso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;Preparo la cena, cuando el teléfono empieza a sonar. Sé que es ella, pero respondo con voz despreocupada; su voz me recuerda tanto a Sara que aunque no lo quiera, mi cuerpo se estremece. Me agradan sus conversaciones, pues no quiere darle fin; de algún modo siempre tengo la sensación que su tono de voz es triste al principio y va cambiando con el paso de los minutos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;Su respuesta es positiva a mi pregunta cotidiana sobre su trabajo, y sé que es monótono y a veces estresante el tener que hablar diez horas por día por teléfono, y llegar a su casa para hablar conmigo, pero ella le agrada y por mi parte, yo también lo disfruto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;Con el teléfono sujeto por mi hombro sigo cocinando, preparo la mesa para uno y como acompañado por su voz.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;Me acuesto mirando la televisión y en algún momento veo nuevamente los extensos campos de tierra cuarteada, con ese resplandor rojo que sale de las grietas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;Las voces familiares de amigos discutiendo el plan de acción. No puedo quitar los ojos del suelo, sentado en una roca para no sentir el calor calcinante que sale de las grietas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;“Otra vez pensativo” dice una voz a mis espaldas y sus dedos largos y huesudos se posan en mi hombro. Giro para ver su cara delgada y estilizada, sus cabellos decorados, sus orejas puntiagudas, sus ojos serenos, como el agua de su estanque y su ropa colorida que cubre su cuerpo curtido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;“Creo que ya viví esto” respondo un poco atemorizado de mis palabras y una angustia oprime mi pecho. No es uno de mis poderes, es mi experiencia de años “Ellos nos están rodeando, alguien les ha avisado de nuestra venida” digo, y mi piel se eriza. Me pongo de pie y mi mano desenvaina mi cimitarra, está sedienta de sangre y parece que ya encontró presas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;Una veintena de figuras oscuras se dibujan en la penumbra rojiza, me imagino que a mis espaldas hay otros tantos, pero de esos no me preocupo, porque están mis amigos para cubrirme.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;Despierto cubierto de sudor, y no estoy seguro si fue un sueño o recuerdos de una vida muy lejana. Miro por la ventana de mi cuarto y puedo ver los primeros rayos de sol; la luna ya no se ve.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;Es extraño, en este lugar solo hay una luna.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2250850813724757895-4682626296359698278?l=mirkoemir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mirkoemir.blogspot.com/feeds/4682626296359698278/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2250850813724757895&amp;postID=4682626296359698278' title='20 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/4682626296359698278'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2250850813724757895/posts/default/4682626296359698278'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mirkoemir.blogspot.com/2006/11/001-primer.html' title='001 - Primer'/><author><name>Mirko Emir</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03713210847447126733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img292.imageshack.us/img292/9837/mirkoemiratbloggerst2.jpg'/></author><thr:total>20</thr:total></entry></feed>
